Cuba
La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, llegó hoy martes a Cuba en un simbólico viaje a 37 años de la visita del socialista Salvador Allende, que busca renovar los nexos bilaterales en plena expansión de las relaciones de la isla comunista en América Latina.
Acompañada de una nutrida delegación de polÃticos y empresarios, Bachelet llegó al aeropuerto de La Habana, procedente de Honduras, a las 21H20 locales (02H20 GMT del miércoles), y fue recibida por el vicepresidente José Ramón Machado.
"Estamos muy contentos porque después de tantos años, más de 37 años (...) un presidente chileno llega a Cuba, esperamos que esta visita siga profundizando la integración regional, el diálogo polÃtico, la búsqueda de soluciones comunes a desafÃos comunes que tenemos en nuestra región", dijo a la prensa.
Bachelet, quien en Tegucigalpa aseguró que hablará en Cuba todos los temas "sin excepción", cumplirá una intensa agenda de tres dÃas, en la que destacan conversaciones con el presidente Raúl Castro y la inauguración de la Feria del Libro, dedicada este año a Chile.
Es la cuarta gobernante latinoamericana en viajar a Cuba este año, después del panameño MartÃn Torrijos, el ecuatoriano Rafael Correa y la argentina Cristina Kirchner.
"Viene a continuación de varias visitas importantes de dirigentes de América Latina y vendrán otros después de ella. Me parece que no es tanto que Cuba se abra al mundo o que el mundo se abra a Cuba, es que el mundo ha ido cambiado, ha cambiado bastante", comentó el jefe del Parlamento cubano, Ricardo Alarcón.
Bachelet iniciará su jornada el miércoles con un tributo al héroe nacional José MartÃ, luego visitará el Centro de IngenierÃa Genética y BiotecnologÃa, la Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano y la Casa de las Américas.
Al final de la tarde será recibida por Raúl Castro en el Palacio de la Revolución, donde firmarán acuerdos, y luego se reunirá con el cardenal cubano Jaime Ortega.
El jueves acudirá a un seminario sobre de la relación económica bilateral, colocará una ofrenda en el monumento a Allende, dictará una conferencia en la Universidad de La Habana, e inaugurará la XVIII Feria Internacional del Libro en la Fortaleza de la Cabaña.
No se descarta que sea recibida por Fidel Castro en el lugar donde convalece de una crisis de salud, tal y como hizo con la mandataria Cristina Kirchner cuando visitó Cuba en enero.
"Tenemos una agenda ya definida y vamos a cumplir todos los puntos de esa agenda", dijo Bachelet al ser consultada en el aeropuerto sobre una eventual reunión con Fidel.
Castro, alejado del poder desde julio de 2006 por su enfermedad, era amigo del presidente Allende (1970-1973), quien visitó Cuba en 1972, un año antes del asalto al Palacio de La Moneda por las fuerzas golpistas de Augusto Pinochet, durante el cual se suicidó con un fusil que le regaló el lÃder cubano.
"Es para Cuba un acto profundamente simbólico y motivo de regocijo recibirla después de más de tres décadas de la visita del presidente Allende", expresó el canciller cubano, Felipe Pérez Roque, que definió las relaciones "estables, de amistad y respeto.
La visita ocurre en medio de la controversia que generó en su paÃs el rechazo a reunirse con disidentes en Cuba, como le exigió la oficialista Democracia Cristiana chilena y la oposición de derecha, que además acusa al régimen cubano de acoger a dos chilenos inculpados de asesinar en 1991 al senador derechista Jaime Guzmán.
Dirigentes de la oposición interna, considerados por La Habana de "mercenarios" de Washington, pidieron una reunión a Bachelet, pero fue descartada, lo que fue criticado por los disidentes y el exilio cubano, algunos de cuyos lÃderes apoyaron a Pinochet, lo consideraron una "bofetada".