Venezuela
El presidente venezolano Hugo Chávez se mostró convencido de una victoria histórica el domingo en el referéndum sobre una enmienda constitucional y aseguró que sus opositores tienen miedo del avance de su gobierno y han basado su campaña en mentiras sobre su persona.
"Tengo una fe engrandecida con respecto al resultado del domingo. El triunfo del pueblo, de la Constitución. He estado metido en la campaña, en las calles, al mano del ejército popular. Mi certeza en la victoria es infinitamente mayor que el 1 de diciembre de 2007", aseguró el presidente en una rueda de prensa ante la prensa extranjera.
Chávez se refería a su derrota en un referéndum sobre una amplia reforma de la Constitución, celebrado el 2 de diciembre de 2007. Aquella reforma contemplaba, entre otros, la reelección presidencial sin límite de mandatos.
Este domingo, los venezolanos deberán pronunciarse sobre la reelección ilimitada para el presidente y todos los otros cargos que emanan de las urnas.
El mandatario venezolano aseguró basar su optimismo en el "júbilo" que ha sentido entre los ciudadanos y en diversas encuestas. Según los últimos datos consultados por la AFP, el "sí" a la enmienda registra ventaja pero existe todavía un porcentaje representativo de indecisos.
Chávez, elegido por primera vez en 1998 y reelegido en 2006, aseguró que si se aprueba la enmienda constitucional, tendrá "la perspectiva abierta hasta más allá del 2013", cuando podría iniciar un tercer mandato de seis años, algo que en este momento no está autorizado en la Carta Magna, que prevé un máximo de dos periodos consecutivos.
Esta enmienda "dará al gobierno más fortaleza en lo que estamos haciendo, más perspectiva. Disminuirán incertidumbres políticas y eso es lo que no quiere la oposición: ellos quisieran mantener al país en una incertidumbre", aseguró.
El presidente denunció la campaña de la oposición venezolana, "que es mala perdedora y mala ganadora" y ha basado su estrategia electoral "en una mentira", con el "apoyo internacional".
"Crean un Chávez que no soy yo. Un Chávez asesino, antisemita, tirano, loco. Ese no soy yo. Es otro que crearon (...) También hay una revolución bolivariana real y otra que han creado, que respalda a la guerrilla, al narcotráfico", denunció.
Según Chávez, sus adversarios políticos, con sus "apoyos externos", quieren "minimizar" el impacto de la revolución bolivariana y malformar la enmienda que será sometida a votación el domingo.
"Diez años no es nada. No sé por qué se quejan", declaró Chávez, refiriéndose a su primera década en el poder y citando como ejemplos al ex jefe de gobierno español, Felipe González, o los presidentes franceses Jacques Chirac y François Miterrand.
"Ahí no dicen nada. Sólo aquí en Venezuela sería una dictadura. ¡Qué dictadura tan extraña!", ironizó.
El mandatario refutó las críticas nacionales e internacionales que le reprochan un deseo de perpetuarse en el poder y citó los mensajes de apoyo recibidos de su padre espiritual, el líder cubano Fidel Castro, del ex presidente argentino, Néstor Kirchner o el mandatario boliviano Evo Morales.
"Esta es una enmienda pequeña pero con grandes repercusiones positivas no sólo en este país. Este debate ha roto un velo de hipocresía en Venezuela", declaró.
Una vez más, Chávez subrayó que la "desesperación" de la oposición puede hacer que "desconozcan el triunfo el pueblo" el domingo.
"Se están preparando para lanzar, detrás de un grito de fraude, cualquier plan violento. Lo denuncio ante el mundo y más bien les recomiendo que no se atrevan porque nosotros estamos listos para neutralizarlos", advirtió al mismo tiempo que se declaró dispuesto a reconocer un resultado adverso.