El Salvador
Los internos de diez de los 19 presidios de El Salvador mantenían ayer por segundo día consecutivo una protesta para demandar mejores condiciones de encierro y agilizar los procesos judiciales, informó un portavoz oficial.
“La protesta, que denominan de brazos caídos, se mantiene en diez penales. Han amenazado con impedir la salida y entrada de reos que participen en las audiencias, la asistencia a las escuelas que funcionan, y a otras actividades propias de la readaptación”, declaró Alberto Uribe, portavoz de la Dirección de Centros Penales.
La protesta simultánea se inició el sábado, por lo que según Uribe, podría estar coordinada por “entidades con intenciones oscuras”, que serían las “responsables de lo que suceda”.
Los reos se niegan a ingresar a sus celdas, las autoridades suspendieron las visitas a los reclusorios en prevención de incidentes mayores y se declararon en “estado de alerta”.
Centros penales
La población reclusa en los 19 centros penales es de 20,500 personas, y la capacidad instalada es de 7,990, por lo que las autoridades reconocen el problema de hacinamiento y buscan solucionarlo con las construcción de nuevas cárceles en diferentes regiones del país.
Durante una rueda de prensa, el director de Centros Penales, Gilbert Cáceres, admitió su temor de que las demás cárceles se sumen a la protesta.
Según Cáceres, grupos externos a los presidios -que no identificó- son los que están “manipulando” la protesta con el fin de desestabilizar el sistema penitenciario.
Para buscar una salida a la crisis, Cáceres informó que ya instalaron un mesa de “estabilización”, aunque los reos advirtieron, en una nota que enviaron al director de Centros Penales, que no acatarían las medidas internas.
Forman parte de la protesta los internos de los presidios de Apanteos, en Santa Ana, y de las ciudades de San Francisco Gotera, Quezaltepeque, Ilobasco, Usulután, Ciudad Barrios, La Unión, Chalatenango y Cojutepeque, en este último los presos destruyeron candados y se negaron a ingresar a sus celdas.