Estados Unidos
En un inesperado giro causado por la crisis económica, varios estados de Estados Unidos están considerando eliminar la pena de muerte debido a que el proceso para ejecutar a un reo es muy costoso y los recursos son cada vez más limitados.
La pena de muerte aún está vigente en las legislaciones de 36 de los 50 estados norteamericanos y tiene la aprobación de cerca de dos tercios de la opinión pública del país.
Pero en todo el país, estados lejanos entre sí y de tendencias muy distintas, como Montana (noroeste), Kansas (centro), Nuevo México (sur) y Maryland (noreste), están entre aquellos que consideran activamente abolir la pena capital en un intento por hacer frente a fuertes recortes de presupuesto.
“Es bastante inusual este florecimiento de actividad legislativa en los estados este año.
Y es porque hay una examinación renovada de la pena de muerte”, dijo Steve Hall, director del grupo Standdown, que se opone a la pena capital.
Los ahorros podrían ser considerables. Un condenado a muerte puede costarle a un estado 10 veces más que un preso a cadena perpetua.