Austria
África occidental y los Balcanes se imponen como las nuevas rutas de acceso para la cocaína de América Latina hacia Europa, según el informe anual de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) publicado el jueves en Viena.
Según este estudio, "el 27% aproximadamente (unas 40 toneladas) de cocaína consumida cada año en Europa" pasa ahora por África occidental, en general proveniente de América del Sur.
Esta droga se introduce habitualmente en Europa por vuelos regulares en los que embarcan personas capaces de disimular hasta un kilo de cocaína en sus intestinos. Los contrabandistas a veces hacen escala en algún aeropuerto de África del Este o del Norte para limitar las sospechas, según el órgano de la ONU.
África occidental supone "un punto ideal para el transbordo" de la droga, tanto por su situación geográfica como por la falta de medios locales para interceptar las drogas, recordó la JIFE.
Paralelamente, cada vez mayores cantidades de cocaína con destino a Europa occidental transitan por los Balcanes.
"Una nueva tendencia se dibuja en este tráfico, la cocaína que llega a los mercados ilícitos de Europa occidental lo hace por la ruta de los
Balcanes, usada tradicionalmente para el tráfico de opio", revela la JIFE.
En 2007, las aduanas macedonias se incautaron de 480 kilos de cocaína, prueba de la importancia de los volúmenes que transitan en la región.
En Europa, el segundo mercado del mundo para la cocaína detrás de Estados Unidos, el consumo de esta droga siguió aumentando.