España
El sargento de la Guardia Civil española Pedro Gallego, advierte que las maras centroamericanas podrían llegar en tres años a España, lugar donde residen miles de centroamericanos.
Gallego vivió por varios años en Honduras, donde tras analizar el fenómeno de las maras, considera que es una banda más violenta que la reconocida “Latin Kings” que opera en los Estados Unidos.
Toda su investigación está publicada en el libro “La Mara al Desnudo”, donde describe el modus vivendi, la forma en que operan y la simbología utilizada por los miembros de las temibles pandillas.
Los tatuajes son símbolos importantes para los miembros de estas pandillas, ya que representan sus códigos secretos. Así, se suelen tatuar calaveras, dragones, tumbas, escenas de sexo y las señas de identidad de su banda por todo el cuerpo, explica en su libro.
Estos jóvenes usan su piel como un medio de lenguaje y si abandonan la mara, es fundamental borrárselos, pues pueden ser identificados por sus ex compañeros.
Según Gallego, las maras son "mucho más peligrosas que la mafia siciliana y la camorra napolitana" y, aunque asegura que aún no están en España, ya se ha localizado aquí a algunos de sus miembros.
Gallego señala que su implantación depende de varios factores: los flujos migratorios procedentes de los países en los que operan, la reagrupación familiar y una conversión de los inmigrantes que ya están en nuestro país: "Es posible que se sientan atraídos tras sufrir xenofobia y perder el trabajo", resalta. Además, están estrechamente relacionadas con el crimen organizado, incluso a nivel internacional.
A diferencia de otras agrupaciones, abandonar una mara significa la muerte, dice el autor, que señala: "Ellos dicen que sólo hay tres sitios en los que puede estar un marero: la cárcel, el hospital y el cementerio". Por ello, afirma que es necesario proteger a los que quieran abandonar la banda.
Es más, según este agente, las maras tienen un nivel de expansión "terrible", por lo que es necesario luchar contra ellas pronto, con medidas sociales y de apoyo a la familia. Pero, ¿por qué ingresan los jóvenes en estas formaciones? Los chicos se ven atraídos por la forma de vida, el estatus de poder y el rápido acceso al sexo y las drogas.
No obstante, los miembros no tienen por qué llegar de familias desestructuradas, ya que muchos de ellos tienen estudios y buena situación económica, revela.