Pakistán
Una decena de hombres con fusiles, granadas y lanzacohetes emboscaron ayer a la selección de cricket de Sri Lanka antes de un juego en Pakistán, hiriendo a siete jugadores del deporte más popular del sudeste asiático.
Seis policías y el conductor de un vehículo murieron.
La emboscada, justo antes de un partido, fue uno de los peores ataques terroristas contra un equipo deportivo desde que milicianos palestinos mataron a 11 atletas israelíes durante los Juegos Olímpicos de Múnich en 1972. Durante el ataque un árbitro y un asistente británico del equipo también resultaron heridos.
Las lesiones de los jugadores y del asistente no ponen en peligro su vida, dijeron las autoridades.
El árbitro estaba en condición crítica.
Sin pista
En el ataque coordinado, los hombres enmascarados emboscaron el convoy que llevaba a la selección y a autoridades del partido cuando pasaba por una glorieta a unos 300 metros (unas 300 yardas) del estadio principal en la ciudad oriental de Lahore, desatando un tiroteo de 15 minutos con la policía que resguardaba los vehículos.
El conductor del autobús aceleró mientras las balas hacían impacto en el vehículo y se oían explosiones, logrando llegar al equipo hasta la seguridad del estadio.
Los jugadores -algunos de ellos heridos- se agacharon mientras gritaban “¡Vámonos, vámonos!” mientras el conductor manejaba a través de la emboscada.
Los atacantes se escabulleron entre el tránsito y los peatones de la ciudad y ninguno fue muerto ni capturado, dijo el jefe de la policía de la ciudad Haji Habibur Rehman.
Los atacantes abandonaron ametralladoras, granadas de propulsión por cohete y mochilas.