Estados Unidos
El presidente estadounidense, Barack Obama, y el primer ministro del Reino Unido, Gordon Brown, lanzaron ayer un llamamiento en favor de una solución global a los problemas económicos motivados por la crisis financiera.
Obama recibió en la Casa Blanca a Brown, el primer líder europeo que visita la Casa Blanca tras el cambio de gobierno en EE UU, en un encuentro en el Despacho Oval que continuó después en un almuerzo de trabajo.
En declaraciones tras la reunión, ambos líderes expresaron su determinación por colaborar y buscar la cooperación de otros gobernantes para afrontar la crisis económica.
Obama se declaró “completamente confiado” en los planes de su gobierno para hacer frente a los “activos de mala calidad” que lastran a los bancos y que a su vez arrastran al resto de la economía.