Colombia
El ex emisario de Francia en Colombia, encargado del caso Ingrid Betancourt, Noel Saez, dijo ayer que la ex rehén franco-colombiana había sido “ingrata”, tras su liberación, con él y con su homólogo suizo Jean-Pierre Gontard.
“No hubo la más mínima señal (de su parte), ningún encuentro, ninguna llamada. Ella fue ingrata”, después de su liberación el 2 de julio de 2008 por las fuerzas especiales colombianas, explicó Saez en una conferencia de prensa con motivo de la publicación de su libro “L’émissaire” (Robert Laffont).
Saez se refiere en ese libro al caso Betancourt y a su vida de diplomático, principalmente en América Latina.
“Arriesgué mi vida por Ingrid Betancourt. Ella le ha dado la vuelta al mundo para darle las gracias a los grandes de este planeta, al Papa, al presidente y a otros, pero se ha olvidado de algunos, de los más pequeños, los más expuestos, los que han tomado más riesgos”, añadió.
“Cuando la vi en México en enero, estaba sumamente emocionado, la vi y le dije: está bien agradecer a los grandes de este mundo, pero no hay que olvidar a los modestos, a quienes arriesgaron su vida por ti”, explicó a la AFP.
“Pienso que se vio envuelta en el torbellino de la prensa. Reconoció que era verdad y me agradeció por lo que hicimos Jean-Pierre Gontard y yo”, añadió.