Estados Unidos
Altos funcionarios del gobierno de Barack Obama y sus homólogos de México están buscando nuevas formas de frenar el contrabando de armas a través de la frontera, así como implementando nuevas estrategias para combatir a los carteles de la droga que han alentado la violencia en ambos países.
La secretaria de Seguridad Interior, Janet Napolitano, y el secretario de Justicia, Eric Holder, se reunieron ayer con el secretario de Justicia de México, Eduardo Medina-Mora, y con el ministro del Interior, Fernando Gómez-Mont, en Cuernavaca, México.
La Agencia del Alcohol, el Tabaco, las Armas de Fuego y Explosivos de Estados Unidos ha descubierto que un 95% de las armas confiscadas en sitios donde se han enfrentado narcotraficantes mexicanos provenían de Estados Unidos.
Las armas son cada vez de mayor calibre, e incluyen fusiles Barrett de calibre .50 y municiones capaces de perforar blindajes.
El gobierno de Obama ha prometido lanzar una ofensiva para frenar la venta de armas ilegales destinadas a abastecer los carteles de la droga. Y México ha admitido que hay deficiencias en su parte de la frontera, de 3,200 kilómetros.