Estados Unidos
El desempleado que asesinó a 13 personas en un centro comunitario para inmigrantes y luego se suicidó tenÃa puesto un chaleco antibalas, indicio de que se aprestaba a enfrentarse con la policÃa, dijo el sábado el jefe de policÃa de Binghamton.
El atacante, Jiverly Wong, de 41 años de edad, un hombre que se quejaba amargamente por el magro subsidio de desempleo, habÃa estado tomando clases hasta el mes pasado en la American Civic Association (Asociación CÃvica Estadounidense), que ayuda a inmigrantes a asimilarse, dijo el jefe de policÃa Joseph Zikuski.
Wong tenÃa permiso para portar las dos armas de fuego que usó en su matanza, dijo Zikuski. La mayorÃa de las vÃctimas fueron acribilladas a balazos, informó el jefe de policÃa.
Wong, que usaba el alias de Jiverly Voong, comenzó a creer que las personas que estudiaban con él se burlaban por su pobre manejo del inglés, dijo Zikuski.
Wong habÃa nacido en Vietnam, pero sus antepasados eran chinos, informó el sábado una amiga. Se sentÃa furioso por haber perdido su trabajo, no podÃa encontrar otro, y se quejaba de que el subsidio por desempleo era de apenas 200 dólares semanales, dijo Hue Huynh, dueña de una tienda de comestibles de Binghamton cuyo esposo trabajó con Wong hace varios años.
Wong habÃa manejado un camión en California y retornó en fecha reciente a Binghamton, donde al poco tiempo de trabajar, perdió el empleo, dijo Huynh. Cuando el marido de Huynh intentó animarlo diciéndole que era todavÃa joven, y podrÃa encontrar otro trabajo, Wong se quejó de que tenÃa "mala suerte".
El viernes, Wong usó su vehÃculo para bloquear la parte trasera del centro comunitario, entró por la puerta delantera, y comenzó a disparar con sus armas de fuego. Los aterrorizados asistentes huyeron por doquier, escondiéndose algunos en cuarto de la caldera o en una habitación de almacenamiento con la esperanza de que el atacante no los encontrara.
En el curso de escasos minutos, una recepcionista, 12 inmigrantes que tomaban clases de ciudadanÃa, y Wong, estaban muertos.
El centro comunitario estaba atestado de inmigrantes procedentes de paÃses tan lejanos como Kazakjistán y Uzbekistán.
"Escuché los disparos, todos y cada uno de ellos. Oà gritos, luego silencio, y más tiros", contó Zhanar Tokhtabayeva, una kazaja de 30 años que se encontraba en una clase de inglés cuando el maestro gritó a todos que se refugiaran en la habitación que hacÃa de almacén. "Escuché tiros, durante mucho tiempo, y pensé ¿cuándo cesarán? Creà que se habÃa acabado mi vida".
Una de las recepcionistas sobrevivió, con un disparo en el abdomen; se hizo la muerta antes de esconderse bajo un escritorio y llamar a la policÃa. Zikuski, el jefe de la policÃa municipal, dijo que la mujer permaneció en el teléfono durante 90 minutos, "dándonos información constantemente" pese a la gravedad de sus heridas.
"Fue una heroÃna con pleno derecho", señaló Zikuski.
Wong fue encontrado muerto de un disparo que se efectuó en una oficina, con un saquete lleno de municiones colgado del cuello, dijeron las autoridades. La policÃa encontró dos pistolas _ una del calibre 9 milÃmetros y otras del calibre 45 _ asà como un cuchillo de caza.