Corea del Norte
Corea del Norte podría realizar finalmente hoy lo que ha venido presentando como el lanzamiento de un satélite pero que se cree que es la prueba de un misil intercontinental, avanzó ayer Seúl, llevando al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, a pedir a Pyongyang que no siga adelante con la provocación.
“Si piensan que les conviene, tendrá lugar mañana (sábado)”, declaró el presidente surcoreano Lee Myung-Bak en Londres a un grupo de periodistas, tras su participación la víspera en la cumbre del G20.
El presidente surcoreano precisó que el lanzamiento dependía de las condiciones meteorológicas. La fecha del sábado ya había sido adelantada por el primer ministro japonés, Taro Aso.
Provocación
En un llamamiento desde Estrasburgo (este de Francia), adonde llegó para participar en la cumbre de la OTAN, el presidente estadounidense, Barack Obama, lanzó una advertencia a Corea del Norte.
“Le hemos hecho saber muy claramente a Corea del Norte que el lanzamiento de su misil es una provocación”, dijo Obama en rueda de prensa con el presidente francés, Nicolás Sarkozy, antes del inicio de la cumbre por los 60 años de la Alianza Atlántica.
El proyecto de los norcoreanos “ejerce una enorme presión sobre las conversaciones a seis. Deberían frenar el lanzamiento”, insistió Obama, en alusión a las negociaciones sobre el desarme nuclear de Pyongyang.