Italia
La tierra volvió a temblar ayer en Italia, 24 horas después del fuerte sismo que arrasó partes del centro del paÃs matando a 228 personas y dejando sin hogar a 17,000, que afrontan su segunda noche en tiendas de campaña.
El último saldo de vÃctimas difundido por medios italianos y elaborado en consulta con los hospitales de la región daba cuenta de 228 muertos.
El terremoto más grave de los últimos 30 años causó también 1,000 heridos, 100 de ellos de gravedad, según el saldo difundido por el jefe de gobierno italiano, Silvio Berlusconi, en L’Aquila.
El terror se apoderó de nuevo de la región la mañana de ayer cuando se produjo una fuerte réplica de magnitud 4.7 en la escala de Richter que volvió a provocar la caÃda de piedras, muebles y enseres de los edificios agrietados.
Rescates
Berlusconi garantizó que los siete mil hombres movilizados para la operación de rescate continuarán sus tareas al menos 48 horas más, "hasta que tengamos la seguridad de que no hay nadie más vivo bajo los escombros".
Hasta el momento, 150 personas fueron rescatadas vivas de los escombros. Las cadenas de televisión y los periodistas presentes repetÃan los testimonios de las personas sacadas de las ruinas, como la estudiante italiana Marta Valente, de 24 años, y MarÃa D’Antuono, una mujer de 98 años que pasó 30 horas atrapada.
"Me puse a tejer", contó la señora que ha sobrevivido a dos guerras mundiales y varios sismos.
Berlusconi, que rechazó la ayuda de emergencia ofrecida por más de una treintena de paÃses, anunció que sà aceptará asistencia, en particular de Estados Unidos, para la reconstrucción y restauración del inmenso patrimonio artÃstico perdido, entre monumentos, frescos, iglesias góticas y barrocas.
La decisión fue anunciada tras una "larga conversación" con el presidente estadounidense, Barack Obama, explicó el primer ministro.
Las autoridades instalaron tiendas de campaña en campos de fútbol, gimnasios y cuarteles para albergar a unas 15,000 personas.
El centro de coordinación de los socorro revisó a la baja la cifra de quienes perdieron sus hogares, ubicándola en 17,000 personas y no en 70,000 como se habÃa dicho inicialmente.
El servicio de defensa civil calcula que más de 10,000 casas y edificios sufrieron daños.
Servicios
L’Aquila, abandonada por la mayor parte de sus 60,000 habitantes, se encuentra sin agua y luz y solo funcionan algunos baños de emergencia instalados por los bomberos. Muchos se quejaron de la lentitud con que se instalaron las tiendas de campaña y de las condiciones de su primera noche.
"Ni un café nos han ofrecido. Nadie se ocupa de nosotros. Pasé mucho frÃo", se quejó Giovanni, padre de un bebé de tres meses.
En el casco histórico de L’Aquila ninguna calle se salvó del temblor y todas están cubiertas de piedras y de tejas. En esta zona repleta de monumentos barrocos, numerosas iglesias y un castillo del siglo XV resultaron dañados por el sismo.
El hospital, la prefectura y la Casa del Estudiante figuran entre las estructuras públicas completamente destruidas por el temblor, lo que generó una viva polémica por la violación o falta de aplicación de las leyes antisÃsmicas en Italia.
"Un terremoto como el registrado el lunes en Italia, si hubiera ocurrido en California, Estados Unidos, no habrÃa provocado ni un muerto", admitió a la prensa Franco Barberi, presidente de la Comisión de Altos Riesgos, un organismo oficial. Berlusconi anunció que iba a destinar a la zona una partida de 30 millones de euros, aunque según una primera estimación del ministro italiano de Obras Públicas, Altero Matteoli, se necesitarán 1,300 millones de euros para reconstruir los edificios y viviendas destruidas.