Tailandia
Líderes asiáticos visitantes pudieron verificar ayer la crisis política que vive Tailandia cuando miles de manifestantes convergieron en el sitio de una cumbre regional y amenazaron con causar problemas, a menos renuncie el primer ministro tailandés.
La confrontación entre manifestantes que lucían camisas rojas y columnas de soldados antimotines eclipsó la reunión, de tres días de duración, en la cual participan 16 líderes de Asia, entre ellos de China y Japón.
El propósito de la cumbre es discutir formas de lidiar con la crisis económica global que ha castigado duramente a las economías de esos países fundamentalmente exportadores.
A comienzos de semana, unas 100,000 personas participaron en una demostración. Ahora que la cumbre se realiza en la localidad vacacional de Pattaya, unos 2,000 manifestantes llegaron en autobuses y camiones a fin de expresar sus quejas.
La demostración de ayer es el último episodio en la crisis política de Tailandia, y se registra menos de cinco meses después que los aeropuertos de Bangkok fueron clausurados durante una semana por un grupo rival de manifestantes.
Amenazas
Los participantes en la demostración se congregaron frente al sitio de la cumbre y amenazaron con ingresar en la sala de convenciones. Se retiraron ayer por la noche, pero prometieron volver hoy por la mañana. “Este gobierno es ilegítimo”, dijo Arisman Pongreungrong, un dirigente de las manifestaciones.
“Regresaremos mañana si no satisfacen nuestros reclamos”.
Los manifestantes son partidarios del derrocado primer ministro Thaksin Shinawatra, quien fue derrocado por un golpe militar en el 2006 y huyó del país.