Somalia
El ataque de los piratas somalíes continúa, y mientras el presidente estadounidense Barack Obama llamó a la comunidad internacional a enfrentar la piratería y prometió que haría responsables a quienes ataquen barcos por sus crímenes, el líder de estos rebeldes amenazó con vengarse de la potencia mundial.
Estas reacciones tienen lugar al día siguiente de que el capitán estadounidense Richard Philipps fuera rescatado por la Marina de Estados Unidos tras un secuestro de cinco días fuera de la costa de Somalia y de advertencias de los piratas de que tendrían a ciudadanos norteamericanos como objetivos.
“Debemos seguir trabajando con nuestros socios para prevenir futuros ataques”, dijo Obama durante una visita al Departamento de Transporte.
Amenazas
Por su parte, el jefe de los piratas somalíes prometió ayer atacar a ciudadanos norteamericanos para vengar la muerte de tres de sus hombres durante la operación de la Marina de Estados Unidos.
“Estos norteamericanos mentirosos mataron a nuestros amigos que habían aceptado liberar al rehén sin rescate, pero les digo que este asunto llevará a medidas de represalia y perseguiremos en particular a ciudadanos estadounidenses que viajen por nuestras aguas”, declaró a la AFP el jefe de este grupo de piratas, Abdi Garad, desde el pueblo costero de Eyl, a unos 800 km al norte de Mogadiscio.
“No es el fin del mundo. Vamos a intensificar nuestros ataques, incluso muy lejos de las aguas somalíes, y la próxima vez que agarremos a un norteamericano, que no esperen ninguna piedad de nuestra parte”, añadió.
En las últimas semanas aumentó la actividad de los piratas somalíes en la zona, pese a la presencia naval de países occidentales.