México
A dos días de la visita del presidente Barack Obama a tierra azteca, la policía mexicana incautó una camioneta que tenía una ametralladora antiaérea y otras armas de alto poder en una vivienda del estado de Sonora, frontera con Estados Unidos.
Los policías incautaron “una ametralladora antiaérea calibre 55 montada sobre una camioneta y que tiene la capacidad de 800 disparos por minuto con alcance aproximado de 1,500 metros que penetra cualquier blindaje”, dijo en conferencia Rodolfo Cruz, coordinador de las Fuerzas Federales de Apoyo de la Secretaría de Seguridad Pública.
Las autoridades mexicanas presumen que las armas incautas pertenecen a “una rama de los (hermanos) Beltrán Leyva”, cuyo cartel de drogas opera en los estados de Durango, Coahuila y Sinaloa principalmente, agregó Cruz.
El gobierno mexicano ofrece por el líder de esa organización delictiva, Arturo Beltrán Leyva, una recompensa de dos millones de dólares.
Carteles
En el operativo efectuado en la localidad de Santana, cerca de Nogales, uno de los cruces fronterizos más transitados, también fue detenida una mujer, que presuntamente cuidaba el inmueble donde se encontraba la ametralladora antiaérea y cinco fusiles, un lanzagranadas, una granada de mano, 261 cargadores, 29 cajas de cartuchos útiles y 750 gramos de cocaína.
El funcionario no precisó si la mujer detenida, Anahí Beltrán Cabrera, de 20 años, que se encontraba en posesión del armamento, tiene algún parentesco con los hermanos Beltrán Leyva.
El armamento decomisado es “de muy alto poder y únicamente lo usan las fuerzas armadas de cualquier país”, añadió Cruz.
El funcionario también dio a conocer que además el lunes fue detenido en otro punto de la frontera con Estados Unidos, en Chihuahua, José Ángel Rodríguez “El Bolo” con ocho granadas, cuatro armas largas, 24 cargadores, 1,818 cartuchos útiles de diferentes calibres, equipo táctico y 300 kilos de marihuana.
Gira de Obama
El camino de doble vía entre Estados Unidos y México, la droga que va al norte y las armas y el dinero al sur, hace de la frontera común un objetivo de máxima seguridad para ambas naciones, que será prioridad en la visita que el presidente Barack Obama cumplirá a México.
El tráfico de drogas de México hacia Estados Unidos es un tema añejo en la agenda binacional que ha recrudecido por la guerra entre los carteles, mientras que el de las armas ha encendido los focos de alarma en los últimos años al ritmo de la espiral de ejecuciones ligadas al narcotráfico.
El gobierno mexicano realiza una agresiva estrategia para combatir el crimen organizado con el despliegue de 36,000 militares a lo largo del territorio nacional, pese a ello 6,400 personas murieron en 2008 y en este año van más de 1,100 muertes.
Según cifras oficiales de México, el 90% de las armas de los carteles mexicanos son de origen estadounidense.
Desde que el presidente Felipe Calderón asumió el poder en diciembre de 2006, la violencia se ha traducido en más de 10,500 asesinatos, aunque el gobierno anunció el domingo que los crímenes atribuidos al crimen organizado y el narcotráfico disminuyeron 26% en el primer trimestre del 2009.
Según un informe de la PGR sobre tráfico de armas elaborado en marzo pasado, en el periodo 2002-2006 el promedio anual de armas largas incautadas era de 2,500, es decir unas 208 por mes, mientras que a partir de diciembre de 2006 la cifra promedio mensual aumentó a casi 700.
Narcotráfico
El armamento pertenecería a un grupo local relacionado con el cartel de los hermanos Beltrán Leyva, una de las más poderosas organizaciones del narcotráfico en México.
3,200 policías en operativo de seguridad por visita de Obama
Al menos 3,200 policías de la capital mexicana serán desplegados en las cercanías del hotel en el que se hospedará el jueves y viernes el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, en una zona aledaña a la residencia presidencial de Los Pinos, donde tendrá lugar la visita oficial.
“Serán unos 3,200 efectivos. Hay que cuidar la vialidad y los desplazamientos, pero no creo que vaya a haber mayor problema para la ciudadanía”, dijo a la prensa Manuel Mondragón, secretario de Seguridad Pública del Distrito Federal.
En tanto, decenas de elementos del Estado Mayor Presidencial (la guardia de la presidencia) han empezado este martes a ocupar las calles que rodean al hotel en el exclusivo barrio de Polanco, donde desde el miércoles bloquearán la circulación vehicular con vallas metálicas.