Venezuela
La Justicia venezolana emitió ayer una orden de captura internacional del líder opositor Manuel Rosales, por no haber comparecido ante los tribunales en una causa que se le sigue por presuntos delitos de corrupción y para lo cual se ha pedido la colaboración de la Interpol.
Rosales, que ha pedido asilo político en Perú, apareció en televisión para dar un mensaje, desde un lugar desconocido, en el que declaró que sigue “en la lucha para liberar a la patria”.
La orden de detención fue dictada por la juez Reina Morandy, del tribunal 19º de Caracas, quien ya transmitió su decisión a la Interpol, a la policía científica venezolana y a la Oficina nacional de extranjería (Onidex).
Manuel Rosales “ha demostrado no poseer voluntad de someterse al proceso seguido en su contra (...) La orden de aprehensión judicial preventiva de libertad es la medida excepcional que ha de aplicarse para garantizar la presencia de un imputado en el proceso que se adelanta en su contra”, reza el comunicado del ministerio Público.
Rosales, que fue candidato a presidente en 2006 y es actualmente alcalde de Maracaibo (oeste), pidió oficialmente el martes asilo político en Perú por considerar que es víctima de una persecución política en Venezuela.
Rosales en Lima
Desde Lima, ayer Rosales descartó que tenga planes de volver a Venezuela por el momento para enfrentar el juicio.
“Soy víctima de una persecución ordenada por Chávez, (un gobierno) que viola los derechos humanos”, dijo Rosales en una alocución dirigida a los venezolanos desde la capital peruana. Sostuvo que “estamos más decididos a seguir luchando, a seguir enfrentando a este régimen totalitario, abusador, que viola los derechos humanos”.
El alcalde afirmó que Chávez ha emprendido una “cacería” en su contra para tratar de eliminarlo políticamente, y negó las acusaciones de enriquecimiento ilícito. Rosales calificó al mandatario venezolano de “cobarde”, “tiranillo” y lo acusó de dirigir un régimen totalitario y de “escudarse en los pantalones de un grupo de militares privilegiados” y de los integrantes del Tribunal de Justicia a quienes sindicó de “mediocres” y sin sentido de dignidad.
En su intervención, de más de media hora, Rosales responsabilizó a Chávez de perseguir a quienes en Venezuela han asumido una posición diferente y de incurrir en actos de corrupción mediante el abuso de poder, a la vez que rechazó los cargos en su contra, y se declaró perseguido político.
“Explícale Chávez a Venezuela dónde están los 900,000 millones de dólares que ingresaron al país en los últimos diez años. ¿Por qué has despilfarrado ese dinero mientras la gente sigue siendo pobre en Venezuela, viviendo en los cerros, sin agua potable ni electricidad?”, interrogó.
A fines de octubre, en plena campaña por las elecciones regionales, Chávez acusó a Rosales de tener intenciones de matarlo y dijo que se había propuesto “ponerlo preso”.
Omar Barboza, presidente del partido Un Nuevo Tiempo, del cual Rosales es fundador, anunció a inicios de semana que el alcalde, que se mantenía en la clandestinidad desde finales del mes pasado, no acudiría a la audiencia porque el tribunal que lo procesa se ha “convertido en instrumento político”.
El político debía presentarse el pasado 20 de abril ante un tribunal de Caracas, que iba a decidir si aguardaba en libertad o en prisión preventiva su juicio por presunto enriquecimiento ilícito, delito que implica una pena de entre tres y diez años de cárcel.
Prohibición
Tras las declaraciones del opositor venezolano, el canciller peruano, José Antonio García Belaunde, visiblemente contrariado, le respondió que “como canciller del Perú quiero decirle al señor Manuel Rosales que el Perú no puede ser utilizado como plataforma política por ningún extranjero porque eso entonces violaría la naturaleza misma del refugio o asilo político que se pueda otorgar”.
El canciller hizo notar que Rosales “ha insultado al presidente de su país” y que la comisión especial que resuelva su pedido de asilo “va a tener que evaluar todos los elementos de esta solicitud”.
“Esperamos que la conducta del señor Rosales, mientras se desarrolla el proceso, se ajuste a las normas de una persona que ha pedido el asilo político”, agregó el diplomático.
Javier Valle Riestra, abogado de Rosales y quien presentó la demanda de asilo a la cancillería, coincidió en que su patrocinado no puede hacer comentarios políticos.
En dos semanas sabrá si Perú le otorga asilo
El líder opositor venezolano Manuel Rosales tendrá que sustentar ante una comisión especial del gobierno peruano su pedido de asilo político, presentado el martes ante la cancillería de Perú, luego de lo cual el gobierno decidirá en un plazo de dos semanas para deliberar si se lo otorga.
“El proceso puede durar unas dos semanas para tomar una decisión”, dijo ayer el canciller José García Belaunde, quien señaló que Rosales, fundador del partido opositor venezolano ‘Un Tiempo Nuevo’ aún no ha tomado contacto con las autoridades peruanas.
Inicialmente se había informado que el procedimiento se prolongaría por unos dos meses.
Según las normas internacionales para conceder el asilo, será el propio Rosales quien deberá explicar ante las autoridades peruanas los motivos que lo llevaron a plantear su pedido.