Panama
La prolongada campaña para las elecciones del domingo llega a su fin y el presidente Martín Torrijos salió a escena en un esfuerzo por apuntalar la candidatura de su copartidaria Balbina Herrera, segunda en las encuestas de preferencias.
La campaña electoral panameño concluye hoy jueves tras un largo recorrido, en el cual los candidatos acudieron más a las acusaciones mutuas, surgieron denuncias de supuesto ingreso de dinero irregular y cuestionamientos sobre la ausencia de debate en torno a las propuestas.
"El gran problema de la política, en Panamá en particular, es que dejó de ser el arte de la propuesta para mejorar las sociedades y se ha convertido en ‘marketing’, los políticos se venden como se vende un producto", apuntó el magistrado del Tribunal Electoral, Erasmo Pinilla.
Problemas
Mientras el país se suma en problemas, comenzando con la creciente inseguridad y la mala distribución de la riqueza, que hace de Panamá uno de los países más injustos del continente.
Precisamente estos serán algunos de los grandes retos que le esperan al próximo presidente que salga de las urnas este domingo.
Para el 47.2% de los panameños, la inseguridad, el crimen y la violencia constituyen el principal problema en un país donde el número de homicidios pasó de 444 en 2007 a 593 en 2008 y en lo que va de este año, las cifras van camino de superar registros anteriores, según informes de la Fiscalía.
Las recientes muertes del director del Instituto Nacional de Cultura, Anel Omar Rodríguez -que hizo llorar al propio presidente Martín Torrijos-, al ser sorprendido en un cruce de disparos durante un atraco en pleno centro de la capital y del empresario español Manuel Machín Ramos, asesinado para robarle su vehículo, sacudieron a los panameños.
La pobreza es otra de las asignaturas pendientes que dejará el gobierno de Martín Torrijos a cualquiera de los dos candidatos en liza que ocupe el Palacio de las Garzas, en el centro histórico de Panamá.
Pese al crecimiento del PIB, de hasta dos dígitos y a la reducción de 8 puntos porcentuales del número de pobres, el 28.6% de los panameños, sobre todo los indígenas y los de las zonas rurales, siguen viviendo en la pobreza.