Paraguay
Sabino Augusto Montanaro, quien durante más de dos décadas fue ministro del Interior de la dictadura de Alfredo Stroessner, acusado de represor por defensores de los derechos humanos, llegó a la capital paraguaya procedente de Honduras, afectado por el mal de Parkinson, informó su abogado.
Vea: El video de la llegada del ex ministro Montanaro al país sudamericano, en el sitio UltimaHora.com de Paraguay.
Montanaro, de 86 años, acusado de los presuntos delitos de violación de los derechos humanos, tiene orden de captura internacional desde 1997, pero por su condición de asilado político en Tegucigalpa no podía ser extraditado.
"Mi cliente está muy enfermo del mal de Parkinson. Se mueve sólo con silla de ruedas. Por esta razón sus familiares lo ingresaron esta madrugada a un hospital privado para seguir con sus cuidados médicos", explicó el abogado Luis Troche.
Aclaró que "pese a la orden de captura que existe, no puede ir a la cárcel ni a ninguna dependencia policial porque la ley establece claramente que una persona procesada judicialmente con 70 o más años de edad debe tener prisión domiciliaria".
El comisario Viviano Machado, comandante de la Policía Nacional, llegó hasta el hospital Adventista, donde se encuentra Montanaro, "para ordenar el sistema de seguridad del individuo prófugo de la justicia", a la espera que algún juez penal realice los trámites judiciales para determinar si va a la cárcel o a su vivienda.
No obstante, el senador Luis Alberto Wagner del oficialista Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), al frente de un grupo de manifestantes a un costado del hospital señaló que Montanaro "lastimosamente, no puede ir a la cárcel pero veremos si se puede cambiar la ley para que sufra los rigores del encierro como castigo por sus violaciones a los derechos humanos".
Agregó que mientras tanto, "nos gustaría que revelara dónde están enterrados los cadáveres de decenas de políticos, sindicalistas, campesinos o simples ciudadanos apresados ilegalmente, torturados y asesinados en dependencias policiales sólo por oponerse al régimen dictatorial de Stroessner (1954-89)".
El anciano activista de los derechos humanos Luis Alfonso Resck, de 88 años, comentó a periodistas que Montanaro "es responsable de la tortura y desaparición de opositores en los años 60, 70 y 80. No puede vivir impune en su casa".
Stroessner murió el 16 de agosto de 2006 en su exilio de Brasilia, a los 93 años de edad.