Estados Unidos
Georgia aseguró ayer que frustró una tentativa de golpe de Estado y un amotinamiento con el objetivo de derrocar al régimen en vÃsperas de unas maniobras de la OTAN y acusó a Rusia de apoyar a los rebeldes, algo que Moscú calificó de "imaginación enfermiza".
Tras una horas de confusión, el ministerio de Interior anunció que el amotinamiento que estalló en la base militar de Mujrovani, que dispone de un batallón de blindados, a unos 30 kilómetros de la capital y aparentemente único foco de disturbios, "terminó".
Finalizó sin violencia tras la rendición de la mayor parte de los militares rebeldes, aseguró el ministerio. La cantidad de amotinados y sus reivindicaciones no se dieron a conocer. "La situación está bajo control", aseguró el presidente Mijail Saakashvili en un mensaje por televisión.
"El objetivo fue crear un escenario de levantamiento armado a gran escala en Tiflis y atentar contra la soberanÃa de Georgia y la integración europea y Atlántica del gobierno georgiano", añadió.
Saakashvili no acusó directamente a Rusia de los incidentes de ayer, pero pidió al "vecino del norte que cese las provocaciones". Las relaciones entre ambos paÃses siguen siendo muy tensas desde el conflicto del año pasado en la región separatista de Osetia del Sur.