Afganistán
Más de 100 personas murieron en un bombardeo estadounidense en Afganistán, en vísperas de la reunión de ayer miércoles en Washington entre el presidente estadounidense, Barack Obama, y sus homólogos de Afganistán y Pakistán para abordar la lucha contra los islamistas en la región.
Esa reunión se lleva a cabo además en momentos en que el ejército pakistaní realiza una contraofensiva contra los talibanes que avanzaron hasta 100 km de Islamabad, la capital del país.
“Puedo confirmar que más de 100 personas murieron en la operación en el distrito Bala Buluk” el lunes, anunció Abdul Ghafar Watandar, comandante de la policía de la provincia afgana de Farah, a la que pertenece el distrito mencionado.
“Continúa nuestra investigación para saber cuál es el número exacto de víctimas civiles” entre los muertos, añadió. Watandar dijo inicialmente que más de 100 civiles habían muerto en el bombardeo, antes de rectificar.
El lunes estallaron feroces combates en Bala Buluk entre las tropas internacionales y los insurgentes que culminaron con los bombardeos estadounidenses.
Los talibanes afganos fueron expulsados del poder a fines de 2001, por una coalición internacional liderada por Estados Unidos.
Los frecuentes casos de víctimas colaterales en las operaciones militares han hecho impopulares a las tropas extranjeras en Afganistán y ponen en difícil posición al presidente afgano Hamid Karzai, un aliado de las potencias occidentales que en agosto se juega el puesto en las elecciones presidenciales.
Karzai participará en la cumbre trilateral de Washington con el presidente pakistaní Asif Alí Zardari.
La flamante administración estadounidense ha optado por una nueva estrategia en la lucha contra Al Qaida y los talibanes que operan en la frontera entre Pakistán y Afganistán.