Brasil
Organismos de socorro intensificaron el lunes el envÃo de ayuda a comunidades golpeadas por las inundaciones del norte de Brasil, gracias a una disminución en las lluvias que permitió acceder a lugares aislados.
Un avión Hércules de la fuerza aérea llegó cargado de alimentos, medicinas, colchones y frazadas al aeropuerto de Sao Luis, capital del estado de Maranhao, para llevar socorro urgente a localidades del interior que hasta hace poco eran inaccesibles.
"Hay puntos crÃticos que estaban aislados, y ahora vamos a poder llegar para llevar principalmente alimento y agua potable, que son la principal necesidad", explicó el capitán Paulo Andrade, coordinador de logÃstica de la defensa civil de Maranhao.
"Tuvimos una disminución de las lluvias el fin de semana y esa es la tendencia", agregó el militar. Situaciones similares se reportaron en los estados de Ceará, RÃo Grande do Norte, Piaui, Paraiba y BahÃa.
Diez de los 26 estados brasileños, en una área que va de la Amazonia hasta los estados secos de la costa, sufrieron las peores lluvias en al menos dos décadas.
Las fuertes lluvias y crecidas de rÃos han dejado hasta ahora 40 muertos y 300.687 desalojados.
El número de vÃctimas se mantiene estable desde la vÃspera, aunque la defensa civil del estado de BahÃa anticipó que podrÃa subir el número de damnificados en la ciudad de Salvador, que registró fuertes lluvias el sábado.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva dijo el lunes que las autoridades tenÃan que prepararse para comenzar la reconstrucción de la infraestructura damnificada cuando bajen las aguas.
"Después de asegurar la alimentación y la salud de las personas, y cuando bajen las aguas, vamos a poder comenzar el proceso de construcción de obras que las lluvias destruyeron, carreteras, puentes y casas inundadas", declaró Lula en su programa radial semanal Café con el Presidente.
La situación se mantuvo difÃcil en el estado de Amazonas, uno de los más extensos de Brasil, donde el nivel de agua continuó subiendo entre cuatro y cinco centÃmetros por dÃa, dijo Dorothea de Araujo, gerente operacional para la Amazonia de la organización de asistencia World Vision.
"La situación es muy difÃcil porque el estado es muy grande y hay lugares donde no se puede llegar", comentó Araujo. "Es urgente llevar alimento y el agua es una prioridad porque la gente está tomando agua contaminada".
Indicó que World Vision tenÃa previsto enviar el lunes dos barcos con médicos para atender 30 comunidades en la orilla de los rÃos amazónicos y llevar alimento, colchones y frazadas.
"Nos estamos preparando para ayudar cuando bajen las aguas, la gente va a tener que reconstruir sus viviendas y sus plantaciones, que son el sustento de estas poblaciones", dijo Araujo.