Nicaragua
La Iglesia Católica revitalizará su misión evangelizadora en América Latina, donde vive el 48% de los 1.200 millones de católicos del mundo, para tratar de frenar el avance de las corrientes protestantes en la región, dijeron obispos este jueves.
El tema ocupa la atención de los obispos que participan desde el martes en Managua en la asamblea del Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam), quienes buscan definir mecanismos para atraer, formar y mejorar su presencia en la región, afirmó a la AFP el nuevo secretario del Celam, Leopoldo González.
"La formación de los católicos es una de las grandes prioridades" que tiene el Celam "para dar un nuevo impulso a la misión continental" de la Iglesia, subrayó González, obispo de Guadalajara, México.
La reconquista de los fieles que dejaron la Iglesia requiere que los obispos salgan más a evangelizar y no se enfoquen tanto en el sacramento, porque "tener muchos bautizos y confirmaciones" no garantiza la extensión de los católicos, expresó.
Afirmó que el reto es pasar "del trabajo pastoral de mantenimiento y conservación" a una predicación activa, asà como transformar las estructuras que no sirven para que los grupos eclesiásticos de base "tengan más arrojo" y no vivan "encerrados en sà mismos".
La Iglesia considera que una buena formación religiosa contribuirá, además, a solucionar los grandes problemas que atraviesa América Latina como la pobreza y la violencia.
"Un laico bien formado que llega a ser senador va a defender la vida", dijo González a modo de ejemplo.
Para el obispo Guido Plante, de Choluteca, Honduras, "el gran desafÃo de la Iglesia Católica es formar pequeñas comunidades" para mejorar su influencia.
La Iglesia Católica marcó su presencia en América Latina con la llegada de los conquistadores españoles hace cinco siglos y ahora ésta es la región con mayor cantidad de católicos en el mundo.
Su dominio, sin embargo, se ha visto amenazado por la creciente influencia de corrientes protestantes y evangélicas, que aumentaron su presencia en la región desde la década de 1960 principalmente por la acción de misioneros estadounidenses.
"No tenemos los ojos ciegos ante la emigración que se ha presentado con relación a la fe. Somos conscientes. Hemos analizado el problema, nos ha preocupado y le hemos buscado soluciones", aseguró por su parte el vocero del Celam, Héctor Gutiérrez.