Iraq
Más de 60 personas murieron en una serie de atentados en las últimas horas en Irak, el último de los cuales, dirigido contra una patrulla estadounidense, mató este jueves al menos a 12 personas en un mercado de Bagdad.
Este recrudecimiento de la violencia, dirigida sobre todo contra la comunidad chiita mayoritaria en el paÃs, se da a pocas semanas de la retirada de los soldados norteamericanos de las ciudades iraquÃes.
Este jueves, tres ataques dejaron 23 muertos, un dÃa después de un atentado que costó la vida a 40 personas en un barrio pobre y mayoritariamente chiita, el más mortÃfero en Irak en un mes.
En uno de estos tres ataques, al menos 12 personas murieron y 25 resultaron heridas en un atentado suicida contra una patrulla del ejército estadounidense en un mercado cristiano muy concurrido en Dora, en el sur de Bagdad.
El kamikaze que detonó su cinturón de explosivos tenÃa como blanco una unidad estadounidense que patrullaba de a pie.
Según tres fuentes concordantes de los servicios iraquÃes de seguridad, tres soldados estadounidenses murieron. Al ser interrogada por la AFP, el ejército estadounidense no confirmó si los soldados habÃan resultado heridos, y solamente dijo que tenÃa "informaciones preliminares sobre un atentado en los alrededores".
También en Bagdad, una bomba colocada por un basurero en una papelera mató a tres policÃas e hirió a otros doce y a ocho civiles en un puesto de policÃa.
Por último, en Kirkuk, a 255 km al norte de la capital, un kamikaze vestido con el uniforme de los milicianos que luchan contra la red Al Qaida se colocó en medio de ellos y accionó su cinturón de explosivos, matando a ocho milicianos e hiriendo a otros cuatro.
Las milicias Sahwa, formadas por ex insurgentes sunnitas que ahora luchan contra Al Qaida, son consideradas traidores por sus ex compañeros de armas.
Estos ataques tienen lugar un dÃa después de un atentado en la periferia de Bagdad. Cuarenta personas, en mayorÃa civiles, murieron, y 83 resultaron heridas en la explosión de una bomba de fuerte potencia, según el último balance de los servicios de seguridad.
Estos incidentes despiertan la preocupación, pocas semanas antes de la retirada de los soldados estadounidenses de las ciudades del paÃs, y recuerdan la dificultad que tienen las autoridades iraquÃes para controlar la situación.
Según el acuerdo de seguridad alcanzado en noviembre entre los dos paÃses, las fuerzas estadounidenses deben abandonar las ciudades de aquà a fin de junio, y el resto del paÃs antes del fin de 2011.
Abril fue el mes con más vÃctimas desde septiembre de 2008, con 355 muertos, según las cifras oficiales. Bagdad y las provincias de NÃnive (norte), de la que Mosul es la capital, y Diyala (centro) son los principales focos de violencia.
El 29 de abril, tres coches bomba explotaron casi simultáneamente en los mercados de Sadr City, bastión del jefe radical chiita Moqtada Sadr, dejando al menos 51 muertos.
Estos atentados recordaron los ataques coordinados perpetrados en zonas chiitas en 2006, en represalia de los cuales los milicianos chiitas llevaron a cabo secuestros y asesinatos de sunitas.
Esto hace temer una escalada de la violencia, sobre todo si las milicias chiitas, y particularmente el ejército del Mahdi, la potente milicia de Moqtada Sadr, salen de su relativa calma y empiezan a vengarse de los ataques imputados a los grupos insurrectos y a Al Qaida.