Estados Unidos
Un trabajador retirado del Departamento de Estado, con acceso a documentos ultrasecretos, y su esposa han sido acusados formalmente de espiar para Cuba durante las últimas tres décadas.
La acusación presentada ayer por el Departamento de Justicia en Washington dice que Walter Kendall Myers y su esposa, Gwendolyn Steingraber Myers, han fungido como agentes clandestinos para Cuba desde 1979. Fueron arrestados el jueves.
La acusación dice que la pareja se reunió con el presidente cubano Fidel Castro en la isla caribeña en 1995, y viajaron a través de México bajo nombres falsos.
Presuntamente hicieron otros viajes a Latinoamérica y el Caribe para reunirse con agentes cubanos. David Kris, adjunto del secretario de Justicia para seguridad nacional, dijo que el presunto espionaje de la pareja en favor del gobierno de Cuba es “increíblemente grave”.
Kendall Myers, actualmente de 72 años, trabajó en el Instituto de Servicio Extranjero del Departamento de Estado, donde se especializó en asuntos europeos, antes de retirarse en el 2007.
La acusación formal dice que, en su último año de empleo, Kendall Myers tuvo acceso a más de 200 reportes de inteligencia relacionados con Cuba. El gobierno dijo que Gwendolyn Myers confesó ante investigadores que sus sitios favoritos para pasar información eran tiendas de comestibles del área de Washington, D.C.