Brasil
A seis días de la tragedia del vuelo 447 de Air France y sus 228 ocupantes, la confusión y el desconcierto crecen, igual que el misterio que rodea la desaparición del aparato.
Las horas pasan y mientras una operación internacional no había conseguido hasta ayer viernes recuperar restos del avión, crece la preocupación de que todo este tiempo se este buscando en el lugar equivocado.
Tras el anuncio de Brasil de que los restos que recuperó no son del aparato, la investigación volvió al punto de partida. Francia consideró este anuncio como una “mala noticia”.
Las autoridades francesas dicen desde hace varios días que hay que ser extremadamente prudentes” en las búsquedas y eventuales descubrimientos que podrían presentarse, subrayó.
“Les recuerdo que nuestros aviones y buques no vieron nada” agregó el secretario de Estado, aclarando que no era una crítica a los brasileños.
“Los brasileños nos dan una ayuda importante, no se trata de criticar a quienes son nuestros hermanos en el dolor y que nos dan su ayuda”, afirmó Bussereau. Ahora “debemos continuar las búsquedas, nuestro objetivo principal es encontrar las cajas negras, es decir, las registradoras de los datos”, agregó.
Búsqueda continúa
Pero las esperanzas de encontrar los restos del aparato no se desvanecen. El ministro francés de Defensa, Hervé Morin, anunció ayer el envío de un submarino a propulsión nuclear (Submarino Nuclear de Ataque, SNA) a la zona del Atlántico en la que desapareció el vuelo AF447 que cubría la ruta entre Río de Janeiro y París.
“Gracias a su sistema de detección podría ayudarnos a salvar las cajas negras”, donde quedan grabados los registros de vuelo, explicó el ministro, quién precisó no tener “informaciones nuevas” sobra la búsqueda de los restos del avión.
En Brasil en tanto, los operativos de búsqueda continuaban ayer, aunque algo dificultados por las condiciones meteorológicas, que limitaban la visibilidad a los pilotos y especialistas que rastrean los restos del aparato en el océano.
Por su parte, la fiscalía de París anunció que abrió una causa judicial sobre la desaparición del Airbus A330 de Air France por “homicidio involuntario”.
Velocidad adecuada
La Oficina de Investigaciones y Análisis francesa (BEA), a cargo de la investigación técnica de la catástrofe, publicó un comunicado en el que señala que la investigación mostró “incoherencias entre las diferentes velocidades medidas”.
Esto lo pudo establecer “basándose en el análisis de los mensajes automáticos transmitidos por el avión”.
La investigación también permitió confirmar “la presencia a proximidad de la ruta prevista del avión sobre el Atlántico de importantes células convectoras características de las regiones ecuatoriales”.
Esto corresponde a fenómenos de tormenta particulares.
Teniendo en cuenta las mismas informaciones transmitidas por el avión, el constructor aeronáutico europeo Airbus envió una recomendación a todos sus clientes, que concierne a todos los modelos de aviones que construye, para recordarles a los pilotos los procedimientos a seguir en caso de incoherencias en las velocidades indicadas.
Esta recomendación fue autorizada por la BEA y es clásica en caso de accidente.
En ella, Airbus confirma que el A330 enfrentaba turbulencias extremas, que envió varios mensajes de fallas al centro de mantenimiento de Air France, y que había una incoherencia de las velocidades indicadas.
Días después de la tragedia, Air France anunció que su vuelo AF447 Rio de Janeiro-París será a partir de ahora el AF 445.
* SIN RESULTADOS: La Fuerza Aérea Brasileña (FAB) y la Marina de Brasil anunciaron que ningún resto del avión de Air France que desapareció en el Atlántico con 228 personas a bordo fue recuperado hasta ayer.
Policía recolecta material genético de parientes
La Policía federal de Río empezó a recolectar ayer material genético de familiares de los ocupantes del Airbus de Air France, que se perdió en el Atlántico la noche del domingo al lunes, para acelerar la identificación de cuerpos que pudieran ser recuperados.
“Todos (los familiares) están de acuerdo para hacer desde ahora esta recolección de saliva de cara a futuros exámenes de ADN. Esto solo servirá para identificar con más rapidez eventuales cuerpos que se recuperen”, declaró Marco Tulio Moreno Marques a la prensa.
Este abogado es hijo de una pareja que se encontraba a bordo del vuelo AF 447 Río-París que desapareció cuando sobrevolaba el Atlántico la noche de domingo a lunes.
Unos 70 familiares están hospedados por la compañía en un hotel en la zona oeste de Río, el Windsor, donde reciben apoyo psicológico.
En un primer tiempo, los familiares fueron interrogados ayer sobre la estatura, el tipo de pelo y la ropa que vestían sus parientes el día en que viajaban. También se les pidió si tenían tatuajes, piercings, silicona u otra señal que permitiera identificarlos.