Cuba
El lÃder cubano Fidel Castro calificó este viernes de "diabólica" y de jugada "de inmoralidad" de la CIA contra Cuba la Operación Peter Pan, mediante la cual fueron llevados a Estados Unidos más de 14.000 niños cubanos en 1960 bajo el rumor de que serÃan enviados a Rusia.
"Peter Pan fue una maniobra de publicidad cÃnica que habrÃa sido envidiada por el propio (Joseph) Goebbels, el ministro de propaganda nazi", dijo Castro, de 82 años, en una columna publicada en la prensa local, escrita a raÃz de un artÃculo que difundió recientemente un medio estadounidense sobre el tema.
"¿A quién podÃa favorecer la diabólica operación clandestina? (...) Fue una siniestra jugada de inmoralidad diseñada y soñada por la CIA antes de la invasión de BahÃa de Cochinos", que Washington organizó y financió contra Cuba en abril de 1961, añadió.
Castro, de 82 años, destacó que la Agencia Central de Inteligencia (CIA) "se niega" a desclasificar los documentos sobre la operación, "con el pretexto de la seguridad nacional".
"Huele tan mal el asunto que no quieren destaparlo", apuntó el lÃder comunista, alejado de la presidencia desde hace tres años por una enfermedad.
El gobierno cubano emprendió en 1960 lo que llamó "operación familia", que consistió en inscribir a personas, realizar transcripciones de nacimientos y celebrar matrimonios no legalizados, una medida que benefició a más de 400.000 uniones extramatrimoniales y 500 niños.
La oposición interna y la CIA aprovecharon la coyuntura para propalar el rumor de que el gobierno se proponÃa suspender la patria potestad de los padres y enviar a los niños a Rusia, según Castro.
Muchos padres cubanos aceptaron las facilidades otorgadas por Estados Unidos y enviaron a Miami a sus hijos, quienes estuvieron por años en campamentos, orfelinatos y casas de adopción, y sólo pudieron reencontrarse con sus familias ya de adultos.
"No eran hijos de terratenientes ni de grandes burgueses, no habÃa por qué arrastrarlos a ese drama", porque "ninguno de los niños necesitaba ser salvado", dijo Castro.
El ex presidente consideró que la operación fue "uno de los más repugnantes actos de agresión moral" de Estados Unidos contra Cuba desde el triunfo de su revolución en 1959.