Cuba
La doble crisis, la económica mundial y la del sistema comunista, comienza a pasar factura a la enferma economía del régimen comunista, que ha intensificado los racionamientos a los alimentos y al consumo eléctrico, amenazando con provocar mayores malestares a una inconforme población.
El régimen de La Habana, que celebró a inicios de año el cincuentario de la revolución, busca cómo solucionar los dos males que aquejan al país, que no conforme con la doble crisis, a finales de 2008 dos huracanes destruyeron buena parte de la isla.
A lo anterior se agrega que el envejecido sistema de transporte paralizó su ansiada renovación, luego que se invirtieran 170 millones de dólares, de un plan de 600 millones.
Alimentos
Desde inicios de mes, las autoridades cubanas dispusieron reducir la cantidad de frijoles y chícharos (guisantes) que ofrecían a la población con las llamadas libretas de racionamiento.
Ahora las familias cubanas pasaron de recibir de 15 a 10 onzas por cada uno de los alimentos referidos básicos.
El ministerio del Comercio Interior dispuso que también la sal será reducida al pasar de 2.2 libras a 1.1 libra para cada tres meses.
A la libreta de racionamientos, las autoridades cubanas la llaman oficialmente la Cartilla de Abastecimiento, cada vez raciona más los alimentos a precios subsidiados que reciben las familias.
Con la libreta, las familias pueden “comprar” en las bodegas en pesos cubanos, cuya tasa oficial es de 21 pesos por la unidad estadounidense.
Pero las amas de casa se quejan de que con la libreta de racionamientos apenas les entrega alimentos para máximo dos semanas, mientras que el resto deben adquirlas en el mercado paralelo o tiendas donde se pagan en pesos convertibles, pero aquí la tasa es de 1.08 dólares.
Debido a la destrucción de la agricultura, ganadería y otros rubros por las políticas de control estatal, Cuba debe destinar 2,000 millones de dólares para poder comprar alimentos en el exterior.
Curiosamente, uno de los principales abastecedores de alimentos a Cuba es Estados Unidos que les vende al contado, luego de que las medidas del embargo fueron aliviadas.
Raul Castro, el nuevo gobernante cubano que busca revertir las medidas de control, ha estimulado a pequeños propietarios para que produzcan alimentos y para ello les ha concedido miles de hectáreas de tierra previamente en manos estatales.
Energía
Pero los males cubanos empeoraron siempre en junio cuando el ministro de Economía, Marino Murillo, envió una circular donde ordena que se reduzca el consumo de electricidad, ya que en los primeros cuatro meses se excedió en 100 millones de dólares el gasto de combustible para generar energía.
A todas las fábricas estatales se les impuso un techo de consumo, igual que a todas las provincias y las que excedan de la misma no podrán operar sus unidades energéticas.
Se determinó también conceder “vacaciones masivas” a los trabajadores, lo que en la práctica significa la paralización de las empresas a fin de reducir el consumo de electricidad.
Pero en todo caso también se habla de que se deben dar apagones, para lo cual se proponen los horarios de las 08, 14 y 20 horas para que se realicen.
Pero el gobierno dispone que los racionamientos nunca ocurran en horas donde se prepara la cocción de alimentos y en horas de la madrugada, cuando el calor es mayor.
Huracanes tambien afectaron
Además, la temporada ciclónica del año pasado dejó pérdidas por 10,000 millones de dólares, especialmente en infraestructura, vivienda y agricultura.
En este sentido, el ministro del ramo, Ulises Rosales del Toro, informó la víspera que la agricultura cayó en un 7.3% en el primer cuatrimestre del 2009, según un reporte de la agencia local Prensa Latina.
Las autoridades cubanas informaron que la pérdida de viviendas son grandes y el país debe destinar miles de millones de dólares para reactivar las mismas.
Pero también fueron afectadas escuelas, colegios, hospitales y otras infraestructuras de uso público, por lo que el gobierno se encuentra bajo presión para restaurar el nivel de las viviendas y edificios, que ya eran deficitarios antes de la destrucción provocada por los huracanes el año pasado.
Además, se detectaron fallas en puentes y otras obras de infraestructura vial, agregando mayores males al deteriorado servicio de transporte de personas y carga a nivel nacional.
Muchos cubanos critican que las inversiones se dan solamente en La Habana, mientras las provincias son olvidadas o se les deja de última para ejecutar las obras.
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Argentina
Hilda Molina se reencuentra con familia
La médica disidente cubana Hilda Molina, autorizada a salir de la isla tras 15 años de negativa del gobierno comunista, llegó ayer a Buenos Aires y se fundió en un abrazo con su hijo y sus nietos en el aeropuerto internacional de Ezeiza (sur).
“Gracias a todos”, fue lo único que llegó a decir, en medio de una maraña de fotógrafos y periodistas que intentaban registrar el momento, lo que obligó a la policía aeroportuaria a protegerla y sacarla del lugar.
Tras 15 años de espera, la neurocirujana, de 66 años, salió de la sala de embarque a las 06H20 locales (09H20 GMT) visiblemente emocionada, y se lanzó con los brazos abiertos hacia sus nietos Roberto Carlos, de 13 años, y Juan Pablo, de 8, a quienes no conocía personalmente, para luego abrazarse con su hijo, Roberto Quiñones, y su nuera argentina, Verónica.
La médica dio una conferencia de prensa en la casa de su hijo luego de visitar a su madre Hilda Morejón (90 años), que se encuentra hospitalizada en Buenos Aires, donde vive desde mayo de 2008, cuando el gobierno cubano le permitió viajar.
“Yo le dije a las autoridades de mi país que iba a regresar voluntariamente, pero mientras mi madre esté en peligro, no la voy a dejar”, dijo Molina ante la consulta de un periodista sobre la posibilidad de que se quedara definitamente en Argentina.
“Si fuera necesario, pediré prórroga de mi permiso (de tres meses) en la embajada cubana”, sostuvo Molina, aunque confesó no creer que “la vida de mi madre sea muy extensa”.
* Rencor: La medico dijo que no guardaba rencor al regimen cubano por no permitirle salir antes
Mejora el servicio de transporte en la capital
La Habana. La postal se ve diferente: en la Plaza de la Revolución, el Malecón o La Habana Vieja desaparecieron los antiguos “camellos” y las bicicletas, y los destartalados automóviles clásicos de los años 50 y los vehículos rusos deben ahora lidiar con autobuses articulados chinos.
Una inversión de 170 millones de dólares en los dos últimos años está renovando la red de transporte público y los viejos autobuses que combinaban la cabina de un camión con dos remolques, conocidos como “camellos”, dieron paso a ómnibus articulados de fabricación china o bielorrusa.
El servicio “ha cambiado bastante porque (los vehículos) son un poco más cómodos, hay más omnibuses que antes y la gente se siente más aliviada”, comentó a la AP Eduardo Llibre, un músico, en una parada del populoso Parque de la Fraternidad.
Pintados de verde, anaranjado, amarillo, azul y rojo los nuevos autobuses articulados -porque tienen un muelle al medio- son más espaciosos, cuentan con prácticas agarraderas y con música funcional a bordo.
Industrias paralizadas por falta de insumos
La Habana. El impacto de la crisis económica internacional está llevando a empresas cubanas a reducir o paralizar su producción o a reconvertirse, informó ayer el diario Juventud Rebelde, al llamar a los cubanos a apretarse el cinturón ante “peores contingencias”.
“La crisis no es una entelequia intocable. Sus síntomas se evidencian con producciones deprimidas, anuncios de peores contingencias” y “en los reajustes para encararla”, señaló el periódico, en un extenso reportaje titulado “Estamos en el ruedo”.
“Las salpicaduras” de la crisis económica “comienzan a sentirse en no pocos espacios del entramado empresarial”, añadió, sin precisar el número total de empresas afectadas.
Entre ellas mencionó a la Unidad Empresarial de Base de la Goma de La Habana, que abastece de neumáticos a los ministerios del Azúcar y del Comercio Interior, la cual paralizó “hace cuatro meses” su producción por el aumento del costo de las materias primas en el mercado internacional.
“El mayor porcentaje de las materias primas que utilizamos son importadas”, comentó un directivo de la Usina.