Chile
Disturbios estallaron ayer en Santiago cuando la policía intentó desalojar un campamento montado desde hace 42 días en la ribera de un río por manifestantes que exigen la condonación de deudas, que encendieron fogatas y amenazaron lanzarse a la corriente en rechazo de la acción policial.
El centenar de manifestantes de una agrupación de deudores de créditos para vivienda, que se instalaron con carpas y colchones a orillas del río Mapocho que cruza Santiago de oriente a poniente, amenazaron con “llegar a las últimas consecuencias” para exigir que el gobierno les condone sus deudas por la compra de viviendas.
El gobernador de Santiago, Igor Garafulic, dijo que el desalojo se debía a “razones humanitarias”, ya que el fuerte temporal de viento y lluvia que cae sobre la capital podría aumentar el caudal del río y arrastrar el campamento.
“Estimamos que en este minuto están poniendo en peligro sus vidas”, dijo Garafulic a periodistas.
Varios de los manifestantes están amarrados a cuerdas a orillas del caudal, mientras efectivos policiales bajaban al lecho del río y con carros lanzaagua y gases lacrimógenos se intentaba dispersar a los manifestantes.
El campamento fue montado bajo el céntrico puente Pío Nono en la capital chilena.
La mañana del viernes, una de las dirigentas de la agrupación intentó lanzarse desde ahí pero fue impedida por la policía. El gobierno ha ofrecido condonar parte de las deudas solo al grupo más pobre de los deudores, lo que es rechazado por la agrupación.