Irán
El guía supremo iraní, Alí Jamenei, defendió ayer la legitimidad de la reelección del presidente Mahmud Ahmadinejad y exigió el fin de las manifestaciones de protesta sin precedentes en 30 años de República Islámica.
“La demostración de fuerza en las calles es un error, quiero que termine”, afirmó Jamenei, que ocupa el cargo con más poder en la República Islámica, y advirtió que “no cederá a las manifestaciones.
Decenas de miles de fieles apoyaron su llamamiento”. En su primer discurso público, desde la reelección controvertida del presidente Ahmadinejad durante los comicios del 12 de junio, cuestionada por concentraciones de los partidarios de los candidatos derrotados, el ayatolá Jamenei fue aclamado por una muchedumbre impresionante en la Universidad de Teherán, en el centro de la capital.
La universidad y todas las calles y avenidas adyacentes estaban repletas de fieles que llevaban retratos del ayatolá o de Ahmadinejad.
En un sermón de tono particularmente severo, el guía supremo, que tiene la última palabra en todos los grandes asuntos del país, apoyó claramente al presidente reelecto y afirmó que tenían las mismas ideas.
“El guía es bueno”, comentó un joven, conquistado por la elocuencia de Jamenei.
Llamamiento
El ayatolá exigió el fin de las manifestaciones que sacuden la capital iraní desde el sábado y advirtió a los responsables reformadores al afirmar que serían responsables de “la sangre, de la violencia y del caos” que podrían provocar las protestas.
“¡Oh guía! Sólo danos la orden para la yihad”, gritaba la gente cuando el ayatolá criticó las manifestaciones diarias de los partidarios de Mir Hosein Musavi, quien quedó en segundo lugar en los comicios.
La gente también llevaba pancartas en las que se podía leer “Oh guía, nos sacrificaremos para ti” o “si nos das una señal, haremos todo lo que podemos para ti”.
También se repartieron fotos de Ahmadinejad. El presidente asistió a la oración del viernes, pero el ayatolá Jamenei fue el que concentró todas las miradas.
Los fieles gritaron “Alá Akbar” (Dios es grande), en signo de aprobación, cuando el guía supremo afirmó que “su posición estaba más próxima” a la de Ahmadinejad que la de Akbar Hachemi Rafsandjani, un veterano de la revolución islámica, que apoya a Musavi.
Reacciones
Antes de dispersarse, los manifestantes corearon los tradicionales “muerte a Estados Unidos”, “muerte a Gran Bretaña” y “muerte a Israel”.
La oposición no reaccionó inmediatamente al discurso de Jamenei y, por primera vez, anuló una manifestación prevista para este viernes en la Universidad, donde el ayatolá Jamenei habló.
Los seguidores de Musavi habían previsto otra manifestación el sábado, pero las autoridades la prohibieron.
El guía supremo arremetió también contra los países occidentales, en particular Gran Bretaña.
“Los diplomáticos de varios países occidentales que nos hablaban hasta ahora con un lenguaje diplomático, mostraron s
u verdadero rostro, en primer lugar el gobierno británico”, dijo Jamenei ante la muchedumbre que gritaba: “Abajo Gran Bretaña”.
Esas acusaciones provocaron una inmediata convocatoria del embajador de Irán en Londres, a quien se le comunicó que las expresiones de Jamenei eran “inaceptables”.
Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea (UE), reunidos en Bruselas, llamaron el viernes “a garantizar el derecho de reunión y expresión pacífica de todos los iraníes y a abstenerse de recurrir a la fuerza contra manifestaciones pacíficas”.
* MUERTOS: La organización defensora de los derechos humanos, Amnistía Internacional, afirmó ayer que 15 personas murieron en las protestas de esta semana en Teherán.
Obama advierte a Irán que “el mundo” lo observa
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, advirtió ayer al gobierno iraní que “el mundo observa” su comportamiento, aunque se mostró prudente a pesar de la presión de los legisladores que se niegan a mantener silencio frente a la crisis iraní.
“En vista del tenor y el tono de algunas declaraciones que se hicieron, parece muy importante que el gobierno iraní se dé cuenta de que el mundo lo observa”, declaró Obama en una entrevista con la cadena de televisión CBS News, aunque se abstuvo de condenarlo.
El modo en que los dirigentes iraníes “traten a la gente que intenta hacerse oír por medios pacíficos le dará, creo yo, a la comunidad internacional una idea de lo que es o no es Irán”, agregó el presidente estadounidense, una semana después de la impugnada reelección del ultraconservador Mahmud Ahmadinejad.
Las nuevas declaraciones de Obama tienen lugar inmediatamente después de que la Cámara de Representantes estadounidense aprobara por aplastante mayoría una resolución para apoyar a los iraníes a “que se adhieren a los valores de la libertad y los derechos humanos”.