Estados Unidos
El presidente Barack Obama se reunió hoy con congresistas republicanos y demócratas a fin de hablar por primera vez de acciones especÃficas para una reforma de inmigración, pero aun cuando no transmitió un pesimismo total dijo que le parecÃa que no habÃa consenso acerca de cuándo ni cómo hacerla.
"Necesitamos una forma efectiva para reconocer y legalizar el estatus de los trabajadores indocumentados", dijo. "Pero, no hay medios ni consenso en la mesa".
Obama, quien prometió en su campaña hacer la reforma en su primer año de gobierno, habló en la Casa Blanca rodeado de una veintena de senadores y congresistas de ambos partidos convocados para empezar a hablar del proceso.
El senador John McCain, rival de Obama en las elecciones presidenciales, dijo que "si la reforma no la hacemos este año o no la hacemos el próximo, no la haremos en por lo menos una generación".
La secretaria de Seguridad Interior Janet Napolitano quedó encargada de actuar como coordinadora entre gobierno y Congreso, y su labor más importante se orientaba ahora a insertar el tema en la agenda de las dos cámaras legislativas, especialmente en la Cámara de Representantes, donde al parecer el proyecto no tendrÃa los votos necesarios para sobrevivir.
Nancy Pelosi, presidenta de esa cámara, dijo en una rueda de prensa separada que el Senado serÃa el primero en abordar el proyecto y luego lo harÃa la cámara baja, donde "estamos listos a emprender" el trabajo.
Obama dijo que su gobierno respalda totalmente el esfuerzo de lograr una reforma amplia y comprehensiva de inmigración y que le gustarÃa ver que Napolitano "empiece ahora mismo" su trabajo de coordinación.
Frank Sharry, director de Americas Voice, quien no participó en el diálogo presidencial, dijo que pese a los discretos resultados de la entrevista en la Casa Blanca estaba "optimista" sobre las posibilidades de que la reforma se haga este mismo año y que por ahora era difÃcil saber cuántos votos tendrÃa el "proyecto porque aun no habÃa proyecto".