Irán
El ayatolá Ahmed Jatami demandó ayer en un sermón difundido a todo el país que los líderes de las protestas por los resultados de las elecciones sean sancionados duramente, pues son “dignos de una ejecución”.
Los clérigos que dominan Irán han intensificado su represión de la oposición desde las disputadas elecciones presidenciales del 12 de junio, y las congregaciones masivas han dado paso ahora a protestas aisladas.
En un sermón el viernes en la Universidad de Teherán, el ayatolá Ahmed Jatami reclamó enérgicos castigos para los disidentes.
“A todos los que luchan contra el sistema islámico o el líder de la sociedad islámica, combátanlos hasta su completa destrucción”, dijo en el sermón difundido a toda la nación.
Jatami sostuvo que algunos manifestantes han usado armas.
“Todo aquel que se alce en armas para combatir al pueblo, es digno de ejecución”, afirmó. “Pedimos que los jueces enfrenten a los líderes de las protestas, los líderes de las transgresiones, los que son apoyados por Estados Unidos e Israel, enérgicamente y sin piedad como lección para todos”.
El líder opositor, Mir Hosein Musavi, cada vez más aislado, efectivamente puso fin a su papel en las manifestaciones diciendo que solicitará autorización para futuras reuniones.
El cibersitio oficial del líder opositor Mir Hossein Mousavi, su principal arma de comunicación con sus partidarios, fue infiltrado el viernes y quedó en blanco, dijo un asistente.
Pedido del G-8
Simultáneamente, una reunión de los cancilleres del G8 en Italia instó a los gobernantes iraníes a buscar una resolución pacífica al tenso enfrentamiento de dos semanas por los disputados comicios.
El canciller italiano Franco Frattini dijo el viernes que “estamos muy preocupados por estos acontecimientos” y “hemos subrayado la necesidad de que la violencia cese inmediatamente”.
Agregó que las autoridades del G-8 deploraban la violencia e invitó a Irán a buscar una solución pacífica. Destacó que el grupo no deseaba interferir en los asuntos internos de Irán.
Crean comisión
El órgano encargado de supervisar las elecciones presidenciales del 12 de junio en Irán y de validar los polémicos resultados, anunció ayer la creación de una comisión que hará un informe sobre los comicios, y descartó fraude en la reelección de Mahmud Ahmadinejad.
“Podemos asegurar con certeza que no hubo ningún fraude en los comicios”, declaró Abasali Kadkhodai, portavoz del Consejo de los Guardianes de la Constitución, institución encargada de confirmar la validez de las elecciones.
El principal rival del ultraconservador reelegido presidente Mahmud Ahmadinejad y líder del movimiento de protesta, el moderado Mir Hosein Musavi, y el candidato reformista Mehdi Karubi, siguen reclamando la anulación de las elecciones por fraude.
“Nunco hubo fraude en la elección presidencial en el pasado y la última ha sido la más limpia”, dijo Kadkhodai. “Los exámenes realizados en los diez últimos días muestran que salvo irregularidades menores (...) no hubo irregularidades mayores”.
Obama y Merkel, una sola voz
El presidente Barack Obama restó ayer importancia a la idea de que debería disculparse ante los líderes iraníes por haber criticado la represión de los manifestantes y agregó que el presidente Mahmud Ahmadinejad debe responder ante su pueblo.
Obama y la canciller alemana, Ángela Merkel, líderes de las dos principales potencias de Occidente, decidieron hablar “con un sola voz” contra la violencia del régimen de Irán, al que exhortaron a escuchar el deseo de apertura de sus ciudadanos y al que advirtieron contra cualquier intento de desarrollar armas nucleares.
* Anulación: Las posibilidades de Musavi de lograr la anulación de las elecciones mediante la vía legal quedaron prácticamente descartadas ayer, cuando el Consejo de los Guardianes de la Constitución aseguró que no se produjo “ningún fraude”.