Estados Unidos
El gobernador Mark Sanford, un conservador contrario a las políticas tributarias, admitió que usó el dinero de los contribuyentes para viajar a Argentina a ver a su amante y dijo que planea reembolsar el gasto al Estado.
Pero el republicano aún tiene preguntas que contestar sobre los lazos con la misteriosa mujer, con la que admitió esta semana tener un romance.
Los críticos en su propio partido han pedido que dimita.
Sanford desapareció a Buenos Aires durante casi una semana, regresando el miércoles para anunciar el romance y pedir perdón de forma pública a su mujer, sus cuatro hijos y los ciudadanos a los que representa.
También dimitió como presidente de la Asociación de Gobernadores Republicanos.
La admisión de infidelidad de Sanford añade más problemas al Partido Republicano, que intenta remontar su falta de popularidad ante el presidente Barack Obama y los demócratas que ahora gozan del poder.
El episodio representa otra distracción para un partido que necesita buenas noticias tras las enormes pérdidas en elecciones nacionales consecutivas y la falta de un líder que guíe al partido de nuevo a la Casa Blanca.
Un día después de una intensa rueda de prensa durante la cual Sanford admitió tres encuentros románticos con su amante, el gobernador pasó la mayoría del tiempo con su familia en su casa de Sullivans Island. Cuando fue preguntado si dimitiría, Sanford negó con la cabeza mientras se marchaba.
“Ahora estoy enfocado en la parte importante de todo esto, la familia en esta circumstancia”, explicó.