Cuba
Expertos cubanos se pronunciaron por una mayor descentralización estatal y la eliminación de viejos "esquemas de verticalidad" como parte de las reformas y cambios estructurales que requiere la economÃa de la isla, según publicó ayer el diario Juventud Rebelde.
"Se han dado pasos en la simplificación de estructuras organizativas, cuyo objetivo es acercar las decisiones al escenario productivo, pero se trata de un proceso descentralizador mayor y mucho más profundo", señaló Armando Nova, investigador del Centro de Estudios de la EconomÃa Cubana.
Para Omar Everleny, también experto del citado Centro, adscrito a la Universidad de La Habana, hay ramas de la economÃa "en las que necesariamente el Estado tiene que tener un nivel de centralización, pero existen servicios y producciones que no pueden dirigirse de manera centralizada".
Controlada en un 95% por el Estado, la economÃa cubana enfrenta problemas de ineficiencia productiva, burocracia y rendimiento de la fuerza laboral, desmotivada por bajos salarios de 17 dólares al mes como promedio.
Vicios
También, según Juventud Rebele, se arrastran viejos "esquemas de verticalidad (subordinación a estratos superiores)", que a veces dilatan la solución de problemas en la base, y cuya eliminación pondrÃa fin a "las ataduras de las fuerzas productivas".
El periódico mencionó ejemplos de municipios cubanos que solucionaron problemas de transporte y vivienda, sin esperar "directivas u orientaciones desde ‘arriba’ (de organismos superiores)", pero destacó que en la isla "se ha enquistado el vicio de esperar que se manden por la ‘canalita’ decisiones, soluciones y hasta iniciativas".
Desde que Raúl Castro asumió el poder hace dos años, en sustitución de su enfermo hermano Fidel, los cubanos han esperado mayores reformas y descentralización econámica, a fin que la isla recupere algo de brillo económico.
Pero la resistencia de los sectores conservadores, la crisis económica global y dos destructores huracanes que pasaron en 2008 han impedido las reformas.
* Daños: La economÃa sufrió pérdidas superiores a los 10,000 millones de dólares tras el paso de dos huracanes el año pasado, que destruyeron buena parte de la cosecha agrÃcola, asà como también afectaron el sector vivienda e infraestructura productiva.