Estados Unidos
Como podrÃa haber dicho Jan Brady: "¡Woodstock, Woodstock, Woodstock!" Ese singular momento en la contracultura, cual su hermana mayor Marcia, está acaparando toda la atención ahora, a fines de agosto de 2009. Y con el estreno esta semana de la pelÃcula de Ang Lee sobre este tema, habrá más luz de las lámparas de lava enfocada en él. Pero la quejicosa Jan quizá tenga razón. Es tiempo de compartir. Hay otros eventos que pueden llevar nuestra mente 40 años atrás y reclamar una parte de nuestro joven corazón. Después de todo, también hubo una cultura, tal como hubo una contracultura. La misma Jan, cuyo personaje preadolescente nació a fines del verano de 1969 con el debut en televisión de The Brady Bunch, podrÃa estar más inclinada a obsesionarse con las asombrosas divagaciones musicales de Mark Lester en el programa Today de NBC, los viernes, que con el aniversario de Woodstock de este año. Lester, según nos llevan atrás las reminiscencias, interpretó al huérfano más famoso del mundo en Oliver!, la pelÃcula musical que obtuvo el Oscar a la mejor pelÃcula en 1969. Ahora se ha introducido la noción de que, supuestamente, podrÃa haber sido el donador de esperma que engendró a la hija huérfana de su amigo Michael Jackson que, como parte de los Jackson Five, firmó un contrato con la legendaria disquera Motown también en 1969.
Además, también, la poco apreciada Jan podrÃa quedar absorta por la salida a la venta de la historieta de Archie, en la que el personaje titular renuncia a la dulce chica Betty y le propone matrimonio a la mala chica Verónica. Por cierto, Sugar, Sugar, de los Archies, fue el sencillo más vendido de 1969; no se podÃa escuchar una sola guitarra aporreada.
Ahà tienen. No es difÃcil invocar otros hitos históricos culturales de 1969. Pero lo que estos fenómenos menos notables tienen en común es que explotan el pozo sin fondo de una nostalgia por completo diferente.
Verá usted: Jan Brady es una de los casi 45 millones de estadounidenses de entre 45 y 54 años de edad, que formaron el séquito que se les pegó a sus hermanos mayores. Fueron los más pequeños bebés de la posguerra y tuvieron que soportar toda la carga, sin tener ninguno de los derechos de jactarse que tuvo su generación. No hubo reclutamiento ni Jimmi Hendrix para ellos. Las marchas de protesta y las caminatas por la luna ocurrieron muy tarde para ellos. Jan no quemó sus primeros corpiños. Pero, de todos modos, la echan al mismo costal que los más o menos 78 millones de ciudadanos nacidos entre 1946 y 1964, etiquetada como parte de la gigantesca masa que sólo consume oxÃgeno y que supuestamente causará la quiebra del seguro social y que, además, dejará al mundo hecho un lugar de recursos enormemente disminuidos, asà como con menos expectativas y sueños.