Estados Unidos
Un incendio forestal monstruoso en Los Ángeles, que obligó a la evacuación de 10,000 personas, creció en tamaño ayer mientras los bomberos expresaban su esperanza en que el descenso de las altas temperaturas de los últimos días les facilite su lucha contra las llamas.
El incendio ya provocó la muerte de dos bomberos el domingo y los socorristas luchaban este martes por rescatar a cinco personas atrapadas por las llamas. Sin embargo el capitán de los bomberos Mark Savage dijo a CNN que no van a poner en riesgo a ningún bombero si las condiciones que rodean la propiedad son muy peligrosas.
"Nuestros bomberos están siguiendo (la situación) de cerca", apuntó Savage.
"Si la situación propicia que lleguemos y los saquemos, estaremos allí, pero seguramente no vamos a exponer a nuestros bomberos a intentar un rescate en este momento", dijo el lunes en la tarde cuando las temperaturas en Los Ángeles rondaban los 40 grados, algo extraordinario para la época.
Incontenible
El siniestro de Los Ángeles es el más importante de California en este momento, aunque el gobernador Arnold Schwarzenegger dijo en conferencia de prensa que hay ocho incendios a lo largo del estado, por lo que declaró el estado de emergencia en siete condados.
En Los Ángeles un estimado de 10,000 personas han sido evacuadas de sus casas mientras las llamas siguen estando muy cerca de una base de telecomunicaciones clave y un observatorio en la colina Mount Wilson.
Sin embargo un frente frío que empezó desde este martes a traer más humedad a la región, aumentó las esperanzas de que los bomberos pudieran avanzar contra este fuego desatado en uno de los suburbios más poblados de Los Ángeles, dijo el comandante Mike Dietrich.
"Las condiciones de hoy (martes) serán mucho más favorables para la extinción de incendios y vamos a aprovechar el tiempo para tratar de aumentar nuestra contención de forma agresiva, aprovechar mientras estén bajas" las temperaturas, dijo Dietrich.