Colombia
El Congreso colombiano abrió camino a un tercer mandato presidencial de Álvaro Uribe, tras aprobar la convocatoria a un referendo que le permitirá ser candidato en 2010, pese a reclamos de la oposición que acusa al mandatario de encaminar al país hacia una dictadura.
La bancada oficialista de la Cámara consiguió 85, de los 84 votos que requería, para avalar la iniciativa que ahora deberá pasar a la revisión de legalidad en la Corte Constitucional, que deberá avalar que el trámite de la misma no tuvo vicios ni de fondo ni de forma.
La aprobación en la Cámara era el último trámite legislativo que debía cumplir el proceso que busca modificar la Constitución para que Uribe, un abogado de derecha de 57 años, pueda presentarse como candidato en las presidenciales de mayo de 2010.
Los debates del referendo reeleccionista, como se denominó al proyecto, estuvieron precedidos por denuncias de los opositores partido Liberal (centro) y Polo Democrático (izquierda), que acusan a Uribe de realizar maniobras ilegales para mantenerse en el poder.
Además la oposición considera que un tercer mandato viola principios democráticos como la alternabilidad en el poder y que Colombia, una democracia de más de 50 años y en los que el único que ha sido reelegido ha sido Uribe, parece seguir los pasos de otros países de la región como Venezuela o Ecuador, donde sus jefes de estado, Hugo Chávez y Rafael Correa, han ganado nuevos mandatos.
"No tenemos a un dictador, sino que vamos hacia una monarquía constitucional... Uribe parece ahora un reyezuelo tropical", afirmó telefónicamente el senador Héctor Helí Rojas, del opositor Partido Liberal.
"Aquí lo que hay, más que un golpe de fuerza, es un abuso de poder y una personalización del poder y el pueblo se ha entregado a un hombre y ese hombre lo dirige", agregó el senador.
El congresista del Polo Democrático, Gustavo Petro, dijo que una posible reelección de Uribe convertirá a Colombia en una "dictadura constitucional" por la concentración de poder en las manos del presidente que, denunció, se ha hecho gracias "a la compra de votos" y dádivas a los congresistas.
Desde el gobierno, el ministro del Interior y de Justicia, Fabio Valencia, respondió que no hubo irregularidades y que al ser sometida la posibilidad de una reelección al voto popular se garantiza la democracia.
"Estamos convencidos que todo se hizo dentro del más riguroso trámite legal", afirmó Valencia.
Uribe goza de una popularidad superior al 68% en las encuestas y se podría convertir en el primer presidente colombiano en la historia en gobernar tres periodos consecutivos desde Rafael Núñez, a finales del siglo XIX. Una vez la Corte decida sobre la legalidad de la convocatoria, en un plazo de uno o dos meses, el referendo podría convocarse para comienzos de 2010, estimó Valencia.
En 2006, el presidente ya había conseguido que el Congreso cambiara la Constitución para presentarse a un segundo periodo consecutivo, en un proceso que aún es objeto de investigación judicial después que una congresista admitió que recibió prebendas para dar su voto.
Mantiene popularidad
El plan para convocar el referendo ha estado salpicado de denuncias sobre irregularidades desde que comenzó a mediados de 2008 con la recolección de casi 5 millones de firmas, realizada por el partido de la U (Social de la Unidad Nacional, centroderecha), uno de los seis que conforman la coalición gobernante. Hasta ahora, Uribe no se ha pronunciado sobre si se postulará en mayo, pero reiteradamente ha expresado su intención de hacer todo lo que esté a su alcance para la continuidad de sus políticas.
Uribe mantiene su popularidad gracias a una política de mano dura que le permitió dar duros golpes a la guerrilla marxista de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y a la vez lograr el mejor comportamiento de la economía en 30 años, con un crecimiento del PIB del 7.52% en 2007. La oposición lo acusa de conseguir los éxitos militares a cambio de un incremento de las violaciones a los derechos humanos y de utilizar una estrategia económica que solo beneficia a los grandes capitales.
Una encuesta realizada en julio por Gallup señaló que un 60% de los colombianos está dispuesto a votar el referendo y que de estos un 76% lo hará a favor.