Afganistán
El comandante supremo de Estados Unidos y la OTAN en Afganistán, general Stanley McChrystal, visitó el escenario de un ataque a camiones cisterna capturados por el Talibán, mientras la alianza iniciaba el sábado una investigación para determinar si hubo civiles entre las veintenas de muertos.
McChrystal inspeccionó los restos de los camiones calcinados que estallaron cuando un avión estadounidense F-15E le arrojó dos bombas de 225 kilos (500 libras). Las autoridades locales dijeron que unas 70 personas murieron en el ataque en la provincia norteña de Kunduz, pero no estaba claro cuántos de ellos eran milicianos y cuántos eran pobladores locales que habÃan corrido hasta el lugar para extraer combustible de los camiones.
El sábado, los reporteros que acompañaron al general vieron que una docena de latas de combustible sobrevivieron al ataque. Varias estaban todavÃa llenas.
El ataque del viernes al alba ocurrió pese a las órdenes de McChrystal de restringir los ataques aéreos si habÃa riesgo de matar civiles. Las elevadas bajas civiles en las operaciones militares han indignado a los afganos y reducido el apoyo a la guerra contra el Talibán.
Un equipo investigador de la OTAN de diez personas viajó al lugar junto al rÃo Kunduz cuando el avión estadounidense, pedido por los militares alemanes, atacó los camiones, que supuestamente se habÃan quedado atascados al tratar de vadear un rÃo.
Funcionarios alemanes dijeron que el Talibán podrÃa haber planeado un ataque suicida con los camiones a la base militar cercana de Kunduz. Los vehÃculos habÃan sido capturados cuando transportaban suministros para la OTAN desde Tayikistán.
El equipo investigador encabezado por el contralmirante Gregory Smith, director de comunicaciones de la OTAN en Kabul, también habló con dos pobladores heridos en el hospital de Kunduz, incluyendo un niño y un agricultor con heridas de esquirlas.