Guatemala
La escasez de alimentos a causa de una prolongada sequía ha provocado la muerte de 462 personas en zonas pobres de Guatemala, mientras el presidente Álvaro Colom analiza decretar un estado de calamidad pública por la hambruna y así encarar la crisis con la ayuda internacional.
Un monitoreo del Ministerio de Salud realizado entre enero y julio pasado en todo el país y publicado ayer por la prensa local revela que en el total de decesos figuran 54 niños.
Datos proporcionados por el propio mandatario guatemalteco indican que la hambruna ya afecta a 54,000 familias y podría arrastrar al hambre a otras 400,000 antes de que termine este año.
PMA entrega alimentos
El Programa Mundial de Alimentos (PMA) comenzó ayer la entrega de 20 toneladas de galleta nutritiva en 164 comunidades afectadas por la hambruna.
La galleta, rica en proteína y carbohidratos, será distribuida esta semana en los departamentos de Jutiapa y Jalapa, este último el más afectado por la escasez de alimentos derivado de una prolongada sequía que ha destruido hasta un 90% de los cultivos de maíz y frijol, fundamentales en la dieta alimentaria, indicó a la AFP una fuente del ente internacional.
Por su parte, Colom analiza decretar un estado de excepción con el objetivo de paliar la crisis que afecta a cientos de comunidades, principalmente los siete departamentos que integran el llamado ‘corredor seco’, ubicado en el este del país.
El Secretario General de la Presidencia, Carlos Larios, comentó que el mandatario podría tomar una decisión este martes, luego de analizar las "propuestas" que le entregaron.
Con la declaratoria de "estado de calamidad", el Estado podrá concentrar los recursos de ayuda, comprar insumos sin licitación y restringir algunas garantías constitucionales como la libre locomoción.