Italia
Un empresario italiano reconoció haber organizado fiestas eróticas para el primer ministro Silvio Berlusconi y otros prominentes personajes del engranaje gubernamental a cambio de favores políticos.
En una serie de entrevistas que le hicieran varios magistrados, entre el 27 y 31 de julio, Gianpaolo Tarantini admitió haber recurrido a la prostitución y a la cocaína "a fin de crearme una red de apoyos en el sector de la Administración pública". Como filosofía empresarial, Tarantini dijo que "la prostitución y la cocaína son los ingredientes para tener éxito en la sociedad".
Entre las beldades ofrecidas como carnada al ministro italiano, quien no sabía que había pago de por medio, había actrices, modelos, relacionistas públicas y también prostitutas. La que lograba pasar la noche con Berlusconi, recibía un bono de mil euros (unos 24,000 lempiras). "Pero Berlusconi no sabía que yo pagaba a las chicas", resaltó el empresario.
Una de las mujeres que se hizo acreedora al bono fue la prostituta Patrizia D' Addario.
Las escandalosas declaraciones de Tarantini, quien en total organizó 18 fiestas para Berlusconi, son reproducidas este miércoles por varios medios italianos.
"Quería conocer a Berlusconi, y con ese objetivo incurrí en gastos enormes para poder intimar con él. Conociendo su interés hacia el género femenino, lo que hice fue llevarle chicas que le presentaba como mis amigas", declaró.
Uno de los favores solicitados al primer ministro italiano fue que le presentara al responsable de Protección Civil, Guido Bertolaso, a quien un grupo de empresarios amigos de Tarantini querían presentarle las virtudes de su grupo industrial.
Berlusconi se vio envuelto recientemente en un escándalo por su supuesta relación con una jovencita varias décadas menor, lo que le costó el divorcio.
Para rematar, el diario El País, reveló posteriormente detalles de las fiestas privadas del ministro.