Bélgica
La OTAN emplazó ayer a Rusia a "un nuevo comienzo" de sus relaciones, proponiendo incluso en un futuro unir sus sistemas antimisiles junto al de Estados Unidos, tras dos años de tensiones alimentadas por el conflicto georgiano, la ampliación de la Alianza o el contencioso iraní.
Al día siguiente de que Washington anunciara que abandona su proyecto de implantar un escudo antimisiles en Europa Central, que tanto irritaba a Moscú, Rasmussen hizo en Bruselas "tres propuestas concretas" a los rusos.
La primera consiste en "examinar inmediatamente un refuerzo de cooperación en todos los ámbitos" con Rusia, dijo el secretario general de la Alianza Atlántica, citando como ejemplos la lucha contra el terrorismo, la proliferación de armas de destrucción masiva y la estabilización de Afganistán. En segundo lugar, Rasmussen deseó "revitalizar el Consejo OTAN-Rusia", órgano de consulta entre la Alianza y Moscú, para abordar todas las cuestiones "sin prejuicios".
Finalmente, el ex primer ministro danés ofreció a Moscú pasar juntos revista a los "nuevos desafíos de seguridad" que plantea el siglo XXI, haciendo especial referencia a la creciente amenaza balística.
Putin alaba decisión
El primer ministro ruso, Vladimir Putin, celebró la decisión "justa y valiente" de Estados Unidos de renunciar a un proyecto de escudo antimisiles en Europa al que Rusia se oponía. "La reciente decisión del presidente estadounidense Barack Obama, que anula el proyecto de construcción de un sistema de defensa antimisiles en Europa nos inspira pensamientos positivos, y espero realmente, que después de esta decisión justa y valiente, haya otras", declaró Putin. Mientras el presidente ruso, Dimitri Medvedev, advirtió que su país rechazaba cualquier "compromiso o trueque" con Estados Unidos. Se informó que Rusia abandonó su proyecto de desplegar misiles de tipo Iskander en su enclave de Kaliningrado tras la decisión de EE UU, dijo ayer una fuente militar rusa citada por la agencia Interfax.