Indonesia
La esperanza de encontrar sobrevivientes bajo los escombros anima a los rescatistas indonesios a continuar con sus labores.
Ayer, Ratna Kurnia Sari, una joven de 20 años, seguía teniendo esperanzas de ser salvada, después de dos días de espera atrapada entre las ruinas de su escuela de idiomas. Al exterior, su hermana, Indra Vijaya, 29 años, permanecía a la expectativa. "Los socorristas consiguieron hablar con ella, pero las operaciones demoran demasiado y tengo miedo de que muera", dijo, lamentando "la falta de material".
Algunas de las víctimas aún no habían recibido ayuda. En un distrito de la ciudad de Padang, los residentes dijeron no haber visto rescatistas. La mayoría de las estructuras habían quedado arrasadas y la gente usaba palas y sus propias manos para limpiar destrozos provocados por deslizamientos de tierra y sacar cuerpos del barro.
Los cadáveres aplastados han comenzado a descomponerse rápidamente por efecto del calor tropical y sus familiares están realizando arreglos para funerales masivos en mezquitas locales.
SOS al mundo
Indonesia pidió ayer ayuda al mundo para socorrer a los miles de víctimas y los filipinos se encomendaban a Dios antes de la llegada de un supertifón al archipiélago, ya enlutado por la tormenta Ketsana.
China anunció el envío de 500,000 dólares en ayuda de emergencia a Indonesia, afectada por un terremoto letal, en un comunicado el Ministerio de Relaciones Exteriores.
Rusia envió cargas de suministros, junto con médicos y enfermeras para que atiendan a heridos graves, y perros entrenados se unieron a la búsqueda de quienes pudieran estar con vida bajo los escombros. Quienes también han donado millones de dólares en suministros y asistencia financiera han sido gobiernos e instituciones caritativas de Australia, Alemania, Japón, la Unión Europea, Malasia, Singapur, Suiza y Estados Unidos, dijeron funcionarios indonesios.
El balance provisional del sismo de magnitud 7.6, que estremeció el miércoles el puerto de Padang, en el oeste de la isla de Sumatra, se elevaba el viernes a más de 1,100 personas, según la ONU.
"Hay muchas personas enterradas bajo los escombros", se inquietó la ministra de Salud, Siti Fadilah Supari, en Padang. Reconoció que los rescatistas tenían "dificultades" para localizarlas y sacarlas.
Evacuaciones en Filipinas
Mientras Indonesia cuenta sus muertos y trata de rescatar a los sobrevivientes, las fervientes filipinas rezaban el viernes ante la amenaza de una nueva calamidad natural: el "supertifón" Parma, capaz de volver a sembrar desolación en el archipiélago.
Las autoridades filipinas comenzaron a abandonar la zona por donde probablemente pasará un nuevo tifón, que surge amenazante, mientras que la cifra de víctimas fatales de una tormenta que arrasó el sureste de Asia en días previos se incrementó a más de 400.
La presidenta Gloria Macapagal Arroyo declaró un "estado de calamidad" nacional y ordenó evacuaciones masivas en seis provincias en la trayectoria del tifón Parma, que se espera toque tierra en la importante isla de Luzon al mediodía del sábado.
Parma amenazaba con hacer aún más grave las tribulaciones que han durado más de una semana en la región de Asia Pacífico, donde un sismo sacudió Indonesia el miércoles, un tsunami arrasó el martes a Samoa y la tormenta Ketsana causó estragos en el suroeste de Asia provocando 99 muertes en Vietnam, 14 en Camboya y 16 en Laos. En Filipinas se han contado 293 muertes tras la tormenta.
Cedric Daep, un importante funcionario para el manejo de desastres en la provincia de Albay en Filipinas, dijo que las autoridades han evacuado casi a 50,000 personas para albergarlas en zonas altas.
Los meteorólogos pronostican que el tifón Parma continuará su trayecto hacia el sur del Mar de China para el domingo, pero se desconoce qué dirección pueda tomar después de este punto.
* La cifra: 3,000 Personas podrían estar atrapadas bajo los escombros tras un sismo de magnitud 7.6 el miércoles, que derribó miles de edificios en la isla de Sumatra.