Indonesia
Indonesia perdió la esperanza de hallar sobrevivientes y ayer suspendió su búsqueda en Padang, cinco días después de que un violento terremoto estremeciera a esta gran ciudad de Sumatra, y se concentra ahora en prevenir los riesgos de epidemia.
El portavoz de la agencia para la gestión de catástrofes, Priyadi Kardono, confirmó que la búsqueda de sobrevivientes en Padang había cesado.
"Hemos puesto fin anoche al esfuerzo para hallar sobrevientes en Padang, aunque (las operaciones de búsqueda) siguen en curso fuera de Padang", dijo a la AFP.
Se espera que la cifra de muertos por el terremoto de magnitud 7.6 del miércoles pasado en la isla de Sumatra se eleve a miles una vez que se declare muertos a los desaparecidos. La ONU ha dicho que fallecieron 1,100 personas, mientras que la cifra oficial del gobierno es de 603.
Contra el mal tiempo
Las operaciones de socorro eran cada vez más difíciles, debido al mal tiempo que reinaba el domingo y el lunes en la zona, afectada por fuertes lluvias. Ahora, el objetivo es atender a los heridos y prevenir la propagación de epidemias, así como retirar de los escombros los cadáveres en descomposición. "Debido a las malas condiciones sanitarias y a la falta de agua corriente, incluso una pequeña herida puede poner una vida en peligro", advirtió la ONG World Vision.
"La lluvia agrava nuestro sufrimiento", se lamentaba este lunes Simah, que perdió su casa en la localidad de Koto Mambang, a unos 40 km de Padang.
Su familia y sus vecinos hallaron refugio en tiendas de fortuna, muchas de ellas empapadas. "Los niños tienen diarrea y no paran de llorar", dice Simah.
El mal tiempo frena la llegada de la ayuda a los pueblos cuyas casas han sido destruídas o enterradas bajo los deslizamientos de tierra, según constató un periodista de la AFP.
Cooperación
‘Los 115 rescatistas suizos, apoyados por perros especializados, llevaban desde el viernes trabajando, pero ya dejaron de buscar entre los escombros de hoteles o escuelas. Lamentan "no haber hallado personas vivas", según dice su portavoz, Michel Mercier. Señal de un paulatino retorno a la normalidad, algunas escuelas volvieron a abrir el lunes sus puertas. "El gobernador nos pidió que se reanuden las clases, pero solamente vinieron 60 alumnos de un total de 800", afirma Karmila Suryani, un profesor de la escuela Muhammadiyah en Padang.