Estados Unidos
El presidente Barack Obama parece dispuesto a aceptar alguna participación del Talibán en el futuro polÃtico de Afganistán y a enviar a ese paÃs solo los soldados estadounidenses necesarios para mantener a raya a Al Qaida, dijo ayer un alto funcionario de su equipo de gobierno.
El nuevo enfoque del equipo de Obama de anteponer la lucha contra Al Qaida a todo otro objetivo, y disminuir el énfasis en la oposición al Talibán, tiene lugar en momentos en que el gobierno está embarcado en una revisión intensamente debatida acerca de cómo reencauzar la guerra iniciada hace ocho años y cada vez más impopular.
Aunque sus asistentes recalcan que la decisión definitiva del presidente demorará por lo menos dos semanas, la idea prevaleciente es que no tenderá a favorecer el refuerzo militar buscado por el comandante supremo estadounidense en Afganistán, general Stanley McChrystal.
Se dice que McChrystal sugirió una serie de opciones para Obama, entre despachar 10,000 soldados más hasta -su firme preferencia-, unos 40,000. La estrategia que se está gestando en el plan de Obama sobre el Talibán "no tolerará su retorno al poder", según dijo el alto funcionario.
Pero Estados Unidos solo luchará para impedir que el Talibán tome control del gobierno central de Afganistán -algo que actualmente está lejos de ser capaz- y que no ofrezca nuevo refugio en el paÃs a Al Qaida, agregó.
Arraigado
Inclinándose a la realidad de que el Talibán está demasiado arraigado en la cultura afgana como para erradicarlo totalmente, el gobierno estadounidense también está preparado para aceptar algún papel de los talibanes en partes de Afganistán, dijo la fuente.
Eso podrÃa significar sentar las bases para que miembros del Talibán renuncien voluntariamente a la violencia con el fin de participar en un gobierno central.
Incluso, significarÃa ceder algunas regiones del paÃs al movimiento. El funcionario está involucrado en las discusiones y fue autorizado a hablar sobre ellas pero no a ser identificado por nombre debido a que continúan.
En las dos primeras de esas sesiones de tres horas en la Sala de Situación en el sótano de la Casa Blanca, Obama insistió en una pregunta a sus asesores: ¿quién es nuestro adversario?, dijo el funcionario en una entrevista con The Associated Press.
La respuesta a la pregunta de Obama fue: Al Qaida, tal como lo fue en marzo cuando el presidente anunció por primera vez su estrategia para Afganistán, agregó.
* La cifra: 10 mil Soldados adicionales piden los militares desplegar en Afganistán. Obama estudia la petición.