Estados Unidos
Desde confidentes presidenciales en la sala de situación de la Casa Blanca, pasando por comentaristas de la televisión por cable hasta llegar a los pensadores de los centros de estudio de la ciudad, todos se han asentado en una opinión: Afganistán es una colección ingobernable de tribus, capaces de confundir a cualquier conquistador desde tiempos de Alejandro Magno. Como buena parte de la sabidurÃa popular, esta noción bien podrÃa ser correcta.
Pero ahora que el presidente Barack Obama está debatiendo si enviar más tropas estadounidenses a Afganistán y si, algo más agudo, las mandarÃa a un agujero negro de desesperanza cÃvica, académicos y diplomáticos, tanto estadounidenses como afganos, advierten que valdrÃa la pena recordar cuarenta años de la historia reciente del paÃs, desde los años treinta hasta los setenta del siglo XX, cuando hubo un remedo de gobierno nacional y Kabul era llamada "el ParÃs del Asia central".
Estabilidad relativa
Afganos y estadounidenses por igual señalan que en ese tiempo el paÃs era pobre, pero logró construir carreteras nacionales, formar un ejército y defender sus fronteras. Como monarquÃa primero y después como monarquÃa constitucional, existÃa una estabilidad relativa y hacia los años sesenta vivió un breve perÃodo de modernidad y reformas democráticas.
Las mujeres afganas no solo asistÃan a la universidad de Kabul, sino que usaban minifalda. Los visitantes -turistas, hippies, indios, paquistanÃes y aventureros de todo tipo- quedaban asombrados por la belleza de los jardines de la ciudad y por las montañas de cumbres nevadas que rodean a la capital.
"Yo vivà en Afganistán cuando era gobernable, de 1964 a 1974", relata Thomas E. Goutierre, director del Centro de Estudios Afganos en la Universidad de Nebraska, Omaha, quien recientemente se reunió en Kabul con el general Stanley A. McChrystal, comandante en jefe de las fuerzas de la OTAN en Afganistán.
Goutierre -que pasó esos diez años en el paÃs como voluntario del Cuerpo de Paz, académico Fullbright y entrenador del equipo nacional de basketbol- asegura: "Siempre pensé que era uno de los lugares más hermosos del mundo".
Recuerdos
Los afganos de hoy afirman que el concepto de su paÃs como "cementerio de imperios" es paternalista y sin fundamentos. "Por desgracia, ahora hay muchos expertos en Afganistán hechos de un dÃa para otro", señala Said Tayeb Jawad, embajador afgano en Washington.
"Prendemos el televisor en cualquier canal y tenemos expertos en las etnias, en los problemas tribales y en la historia de Afganistán que jamás han estado en el paÃs y sólo han leÃdo uno o dos libros".
"Afganistán es menos tribal que Nueva York", aseguró. Zalmay Khalilzad, afgano-estadounidense y ex embajador estadounidense en Afganistán, que creció en Kabul y en Mazar-i-Sharif, ciudad del norte del paÃs, explica que llamar ingobernable a un paÃs era una reacción habitual de los estadounidenses cuando no querÃan inmiscuirse en un conflicto, como Irak y los Balcanes. La respuesta, precisa, se articula de este modo: "Nos equivocamos al fijar los objetivos que tenÃamos pues este lugar no puede recibir ayudar. Ha estado en guerra desde hace siglos, ¿quién diablos creemos ser para resolver este problema?"
Khalilzad serÃa el primero en reconocer que Afganistán siempre ha estado dividido polÃticamente y que hubo asesinatos polÃticos y golpes de estado incluso en la época de paz relativa.