Iraq
Un doble atentado con coche bomba contra edificios oficiales en pleno corazón de Bagdad causó el domingo al menos 132 muertos y 712 heridos, un acto que el gobierno imputó a Al Qaida y "a sus aliados" buscando torpedear las elecciones teóricamente previstas para enero.
El primer atentado fue perpetrado a las 10H30 contra el ministerio de Justicia y el de Trabajo y Asuntos Sociales, que están frente a frente, en la calle Haifa.
Diez minutos después se produjo una segunda explosión ante la sede de la gobernación de Bagdad, en el mismo sector.
"Los crÃmenes del Baas y de Al Qaida no lograrán bloquear el proceso polÃtico y que se lleven a cabo elecciones. Es la misma mano manchada de sangre que cometió los atentados del 19 de agosto. Castigaremos a los enemigos de Irak", afirmó en un comunicado el primer ministro Nuri al Maliki, quien se trasladó al lugar de los atentados.
Irak ha acusado ya en el pasado a Siria de ofrecer refugio a miembros del partido Baas del ex presidente Saddam Hussein.
"Hemos contado 99 cadáveres y 712 heridos. Y hemos recogido miembros que podrÃan corresponder a seis cuerpos", afirmó a la AFP un alto responsable del ministerio de Salud.
Al parecer se trata de acciones suicidas, como en el doble atentado del 19 de agosto contra los ministerios de Relaciones Exteriores y el de Finanzas, que causaron un centenar de muertos. Dos grandes cráteres eran visibles en el centro de la calzada.
"No descarto que esos atentados sean contra las elecciones. Tienen la marca de Al Qaida y de sus aliados que rechazan ver que Irak recupera su estabilidad", afirmó a la televisión el portavoz del gobierno Ali al Dabbagh.
"Es obra de un grupo que se encuentra en el interior de Irak y que coordina su acción con grupos en el exterior", agregó.
Poco después de las explosiones, frente a los ministerios, en la calle ensangrentada podÃan verse numerosos cadáveres mutilados y restos humanos diseminados por todas partes.
En este primer dÃa de la semana, el tráfico era importante en el momento de la explosión y los periodistas de la AFP pudieron ver decenas de vehÃculos quemados con sus pasajeros carbonizados en el interior.
La policÃa recogÃa en sacos plásticos los documentos de identidad de las vÃctimas.
En el ministerio de la Justicia, los daños eran aún más graves y los bomberos tuvieron que instalar escalas para poder sacar a las vÃctimas.
"Estaba trabajando cuando hubo una enorme explosión, la gente caÃa a mi alrededor, la oficina quedó completamente obscura y de repente me encontré en el hospital", relató Haidar Assem, ingeniero de 30 años en el ministerio de Municipalidades.
El sábado, el comandante del ejército habÃa advertido contra el riesgo de un repunte de la violencia en los nueve próximos meses debido a la celebración de elecciones generales y de la instalación de un nuevo gobierno.
En una entrevista a la AFP, el general Alà Gheidan también se declaró preocupado por las repercusiones de una eventual postergación de los comicios previstos para enero.
El domingo, los dirigentes iraquÃes deben reunirse para tratar de ponerse de acuerdo sobre una nueva ley electoral que permita la celebración de elecciones el 16 de enero.
El presidente del Parlamento Iyad al Samarrai habÃa anunciado haber "transmitido la ley electoral al Consejo PolÃtico de Seguridad Nacional para que tome una decisión de aquà al domingo".
De producirse tal decisión, el Parlamento se reunirá el lunes para votar la nueva ley.