Pakistán
Los soldados pakistanÃes cercaron ayer dos importantes bastiones del Talibán en Waziristán del Sur, dijeron las autoridades, mientras cazas militares atacaban escondites rebeldes y el primer ministro afirmaba que el paÃs no tiene otra opción más que derrotar a los milicianos.
"Estamos en guerra", dijo el primer ministro Yousuf Raza Gilani en una conferencia de prensa en la ciudad de Peshawar, donde un ataque con un coche bomba mató hace pocos dÃas a más de 115 personas en un mercado.
"Nuestros lÃderes polÃticos, militares y civiles (...) coinciden en que debemos combatir a los insurgentes. No tenemos otra opción, pues su intención es apoderarse del paÃs", afirmó.
Pakistán, que hace años ayudó a impulsar el surgimiento del Talibán en Afganistán, está luchando fuertemente ahora contra los insurgentes.
Hace dos semanas el gobierno lanzó una ofensiva en la región tribal de Waziristán del Sur, que es considerada como el bastión del Talibán y Al Qaida en el paÃs. La ofensiva ha desatado una ola de ataques en represalia en todo Pakistán. Ayer siete soldados paramilitares que circulaban por la zona tribal de Khyber murieron cuando estalló una bomba al lado del camino colocada por presuntos milicianos del Talibán, informó el funcionario local Ghulam Farooq Khan.
La región es famosa por que en ella está la ruta principal para transportar suministros a las tropas estadounidenses y de la OTAN en la vecina Afganistán.
El ataque ocurrió al tiempo que cazas pakistanÃes bombardearon tres escondites en la región tribal de Orkazai, del lÃder del Talibán pakistanà Hakimulá Mehsud, matando a por lo menos ocho milicianos e hiriendo a otros, dijeron funcionarios de inteligencia.
Otros siete milicianos murieron en un ataque aéreo a unos 70 kilómetros del primero, cerca de la frontera con Afganistán en la región de Kurram.