Andorra
El hundimiento de un puente en construcción en Andorra el sábado se ha saldado con cinco obreros portugueses muertos y otros seis heridos, anunció ayer el gobierno andorrano.
Las nevadas caídas desde el sábado por la noche obstruían el trabajo de los equipos de rescate que se afanaban por retirar los cuerpos de cuatro de las víctimas, todavía sepultadas bajo los escombros a primera hora de la tarde del domingo.
Por la noche se ha podido rescatar a un herido que estaba bloqueado hasta la cintura, aunque murió al llegar al hospital.
El jefe del gobierno andorrano, Jaume Bartumeu, acudió al lugar del siniestro ayer por la mañana y declaró que los socorristas recibirían refuerzos, concretamente una grúa procedente de España.
En cuanto a las obras, Bartumeu anunció su suspensión "hasta nueva orden" y la apertura de una investigación para determinar las causas del accidente.
Los obreros acababan de verter hormigón armado cuando se produjo la catástrofe.
Una parte de la estructura de hormigón armado del puente en construcción se vino abajo a lo largo de una veintena de metros a la salida del túnel de Dos Valires, en el valle de Massana, en el noroeste del Principado, arrastrando consigo a los once hombres.