Estados Unidos
El presidente Barack Obama acudió ayer al venerado Cementerio Nacional de Arlington, donde están enterrados los héroes de guerra, para rendir homenaje a los caÃdos en combate, a los veteranos y a los soldados que luchan en Afganistán, Irak y otras misiones en el mundo.
"A todos ellos -a nuestros veteranos, a los caÃdos y a sus familias- no hay ningún tributo, ninguna conmemoración, ningún elogio que equivalga verdaderamente a la magnitud de su servicio y su sacrificio", dijo Obama en una ceremonia tradicional por el DÃa de los Veteranos de Guerra.
El mandatario colocó una corona en la Tumba del Soldado Desconocido. Vistiendo un impermeable negro, Obama permaneció entonces de pie durante un momento, en silencio. Puso una mano sobre su pecho mientras un clarÃn tocaba a silencio.