Nicaragua
Al grito de "¿Quién dijo miedo?" cerca de 50,000 manifestantes, según los organizadores, de todos los estratos sociales y políticos acudieron a la convocatoria de unas 18 organizaciones cívicas para protestar contra los planes reeleccionistas de Ortega y de la labor de su gobierno.
"Aquí estamos los chingastes" (migajas), dijo irónico Antonio Lacayo, el ex poderoso ministro de la Presidencia en el gobierno de la ex presidenta Violeta de Chamorro (1990-1997), en alusión al término que en tono peyorativo utiliza Ortega contra sus opositores.
Una compacta multitud variopinta de rojo, anaranjado, lila, blanco -colores de sus insignias partidarias y organismos cívicos- recorrió los seis kilómetros que separan la rotonda Jean Paul Genie y el Consejo Supremo Electoral (CSE) para pedir la renuncia de los magistrados.
Ante el temor de agresiones de parte de grupos afines al gobierno, entre los marchistas había jóvenes con "escudos" fabricados de barriles plásticos para protegerse de eventuales pedradas y disparos de morteros.
En otro sitio de la ciudad, los sandinistas celebraron con un gran carnaval la victoria electoral del año anterior y las posibilidades de reelección del mandatario.
Relativa calma
Durante la multitudinaria marcha de los opositores, que inició a eso de las 9:30 AM, se reportaron incidentes escasos violentos, ya que la policía contuvo a los orteguistas que estaban armados con chimbas.
En el sector de la rotonda Universitaria un grupo de choque del gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), atacó con piedras y palos a una caravana de opositores que pasaba por el lugar, indica el diario La Prensa de Nicaragua.
Además, cuando las personas regresaron a sus casas en el interior del país se reportaron emboscadas, según los reportes del diario.
Al grito de "¡Democracia sí, dictadura no!", miles de nicaragüenses de todos los estratos sociales y tendencias políticas salieron a protestar ayer en Managua contra el gobierno de Daniel Ortega, en medio de un impresionante dispositivo de seguridad.